SHEINBAUM TIENDE UN NUEVO PUENTE CON EUROPA Y LE RESPONDE A TRUMP
El reciente encuentro entre Claudia Sheinbaum con Úrsula von der Leyen y António Costa tiene la categoría de una respuesta política que tiende puentes con el Viejo Continente, al mismo tiempo que responde con aliados a las presiones de Trump.
El México que gobiernoa Sheinbaum sabe que Estados Unidos seguirá siendo su principal mercado, pero también sabe que depender demasiado de Washington, sobre todo con Trump en la Casa Blanca, equivale a un riesgo cada vez más alto. Por eso, el Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea tiene un valor que le da al país un margen de maniobra tanto económico como político.
Con esto, Sheinbaum no romple el bloque de América del Norte, sino que avanza en la búsqueda de un equilibrio. No desafía a Trump, pero sí le recueda que México tiene otras puertas abiertas y alianzas en camino. Europa, por su parte, también busca socios confiables ante un orden internacional cada vez más áspero, menos multilateral y más dominado por liderazgos que confunden negociación con ultimátum.
La señal es clara en el sentido de que México quiere seguir en el T-MEC, pero no vivir atrapado a las voluntades del magnate de Nueva York. Sheinbaum está promoviendo, por las vías que debe hacerlo, inversión, tecnología, cooperación y nuevos mercados.
Políticamente, Sheinbaum coloca a México como un actor con voz propia, y no como el patio trasero de Estados Unidos. Así, México y Europa se vuelven socios económicos que, mientras colaboran, defienden su soberanía de las acciones imperiales de la Casa Blanca.