BAJA CALIFORNIA.- El próximo 22 de junio arrancará formalmente una de las etapas más importantes rumbo a la elección de la gubernatura de Baja California en 2027. Morena iniciará el registro de aspirantes dentro de su proceso interno, un mecanismo que también contempla la participación del Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, aunque en algunos estados —incluyendo Baja California— todavía continúan las negociaciones sobre el alcance de una eventual alianza electoral.
La convocatoria permitirá que cualquier perfil interesado pueda registrarse, siempre y cuando cumpla los requisitos establecidos por el partido. Sin embargo, el registro será apenas el primer filtro. Posteriormente, los órganos internos revisarán aspectos como la trayectoria política, la vinculación con los principios de la Cuarta Transformación, la opinión pública de cada aspirante, su reputación y la ausencia de procesos judiciales o situaciones que puedan afectar al movimiento.
Hasta ahora, Morena ya tiene sobre la mesa varios de los nombres que podrían participar en la contienda interna. Entre ellos destacan el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz; el ex secretario general de Gobierno, Alfredo Álvarez Cárdenas; el senador Armando Ayala Robles; el diputado federal Fernando Castro Trenti; el ex delegado federal de Bienestar, Alejandro Ruiz Uribe; la senadora Julieta Ramírez Padilla; y la diputada federal Evangelina Moreno Guerra.
A ellos podrían sumarse perfiles provenientes de los partidos aliados. En el caso del Partido del Trabajo aparece la ex alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez, mientras que por el Partido Verde figura el diputado local Jorge Ramos Hernández. Ambos perfiles han sido mencionados dentro de las conversaciones rumbo al proceso de selección que eventualmente definirá quién encabezará la candidatura de la coalición o de cada fuerza política participante.
De acuerdo con las reglas anunciadas por Morena, no todos los registrados llegarán a la fase decisiva. La intención es reducir la lista hasta integrar una encuesta final con seis aspirantes: tres hombres y tres mujeres. Será a través de esa medición donde se determine quién obtiene la coordinación estatal del movimiento, posición que en los hechos se convierte en la antesala de la candidatura a la gubernatura.
La dirigencia nacional también estableció una serie de restricciones para evitar campañas anticipadas. Quedarán prohibidos los espectaculares, el uso de recursos públicos, la utilización de programas sociales con fines políticos y cualquier intervención de servidores públicos para favorecer aspirantes. Además, Morena advirtió que las campañas negras, ataques internos o confrontaciones entre compañeros podrían derivar en la cancelación del registro de quienes incumplan las reglas.
Mientras tanto, la instrucción para los aspirantes es clara: recorrer colonias, participar en asambleas vecinales y fortalecer el trabajo territorial. El objetivo del partido es que la definición no dependa de la publicidad, sino del contacto directo con la ciudadanía y del posicionamiento real de cada perfil dentro del movimiento.
Aunque el proceso inicia este 22 de junio, la definición final todavía tardará varios meses. Morena estima que las encuestas podrían comenzar después de la Copa Mundial de Futbol, hacia finales de julio, mientras que la fecha límite para concluir el proceso interno está fijada para el 31 de diciembre de 2026. La convocatoria marcará así el primer gran termómetro político para medir quiénes llegan con mayor fuerza, estructura y reconocimiento rumbo a la disputa por la gubernatura de Baja California.