MEXICALI.- El senador con licencia de Morena, Armando Ayala Robles, declaró que continuará impulsando su propuesta para ampliar el subsidio a las tarifas eléctricas de uso doméstico en Mexicali, con el propósito de que más familias puedan acceder al beneficio y enfrenten un menor impacto en sus recibos de luz durante la temporada de calor.
El legislador recordó que presentó un Punto de Acuerdo para solicitar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que analicen la posibilidad de aumentar los rangos de consumo que reciben subsidio, tomando en cuenta las condiciones climáticas extremas que vive la capital de Baja California.
Ayala Robles explicó que en Mexicali las temperaturas pueden alcanzar hasta los 50 grados centígrados durante el verano, por lo que el uso de aire acondicionado y ventiladores no es un lujo, sino una necesidad para proteger la salud y la vida de las personas.
“Las familias de Mexicali no consumen más electricidad por gusto, sino porque el calor extremo las obliga a hacerlo. Por eso debemos adecuar los apoyos a la realidad que viven miles de hogares”, expresó.
Reconoció que el subsidio vigente ha sido un respaldo importante para la población; sin embargo, observó que en muchos hogares rebasan los límites establecidos debido al uso constante de equipos de refrigeración y terminan pagando recibos mucho más altos o incluso pierden el beneficio del apoyo gubernamental.
“Lo que buscamos es que las familias no sean castigadas por un consumo que es indispensable para sobrellevar las altas temperaturas. Nadie debería preocuparse por mantener fresco su hogar cuando se registran condiciones tan extremas como las que se viven en Mexicali”, afirmó.
Ayala Robles destacó que ampliar los rangos de consumo subsidiado permitirá aliviar la carga económica de miles de hogares y contribuirá a proteger la salud de niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes son los más vulnerables durante las olas de calor.
“Voy a insistir, porque garantizar el acceso a la energía eléctrica en una ciudad con temperaturas extremas también es una medida de justicia social y de protección a la salud”, concluyó.