¡Ah, pa' expedientito!
La Fiscalía General del Estado presentó el caso de Pedro Ariel Mendívil como si hubiera desmontado la estructura criminal de Los Yakuza.
Presumieron actuar en modo Mario Almada, con sirenas suficientes para espantar hasta a los herederos de los Barzini y toda su parentela por adelantado.
Pero cuando el juez abrió la carpeta, el expediente salió con una producción más pichurrienta que los culebrones de Juanito Osorio.
La no vinculación no convierte a Mendívil en inocente ni en perseguido político, pero los deja con algo más incómodo, como lo es una acusación gravísima que no pudo explicar qué hizo, cómo participó ni con qué elementos lo sostenían.
La Fiscalía de María Elena Andrade terminó presentando una auténtica comedia de situaciones y de eso, debe una explicación a la sociedad de Baja California.
Listo para Servir
La llegada del joven Eligio Valencia López a la presidencia del Congreso dividió las porras mediáticas, pero unificó los votos dentro del recinto legislativo.
El propietario de uno de los medios más antagonistas, y de mayor solera y alcurnia en Baja California, aterrizó en la Mesa Directiva con respaldo suficiente para conducirla durante cuatro meses, demostrando que la grilla puede incendiar las columnas y, al mismo tiempo, cocinar acuerdos a fuego lento bajo la misma palapita,
El joven diputado ha entendido que en política no basta con hacer espuma, sino hay que saber quién trae el hielo, quién pone el limón y quién termina pagando la cuenta y el Paquetetzo.
¡Salud!