Tijuana se mueve desde temprano entre automóviles, transporte público y personas que recorren a pie el último tramo hacia el trabajo, la escuela, un comercio o su propia casa.

En esa dinámica cotidiana, la frontera entre conductor y peatón cambia constantemente, porque quien pasa buena parte del día detrás del volante inevitablemente termina caminando en algún momento.
Este 17 de agosto, Día Mundial del Peatón, las cifras preliminares de la Secretaría de Salud recopiladas por el Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI) permiten dimensionar los riesgos presentes en la vía pública de Baja California y, al mismo tiempo, recordar la importancia de la convivencia entre quienes conducen y quienes se desplazan a pie.

Hasta el corte del 13 de julio de 2026 se habían contabilizado 1,216 personas lesionadas en la vía pública en el Estado, una cifra que representa un promedio superior a seis casos diarios durante el periodo analizado.
Entre las principales causas destacan los incidentes relacionados con vehículos de motor, con 328 lesionados, equivalentes a aproximadamente 27% del total y suficientes para colocarlos en el primer lugar de la estadística.
El dato adquiere especial relevancia durante el Día Mundial del Peatón, aunque la información presentada por CEMDI no establece que las 328 víctimas fueran peatones ni que todos esos incidentes hayan ocurrido en Tijuana.

Se trata de registros estatales de lesiones ocurridas en la vía pública, por lo que utilizarlos como una cifra de atropellamientos sería incorrecto.
Muy cerca aparecen las caídas, con 294 personas lesionadas, de manera que ambas causas acumulan 622 casos y representan, en conjunto, poco más de la mitad de todas las lesiones contabilizadas.
La estadística continúa con 162 personas lesionadas por objetos contundentes, 108 por picaduras o mordeduras de animales y 98 casos clasificados como lesiones de pie o mano, mientras que otros 226 corresponden a causas diversas.
Cruceros complicados
En recorridos realizados por el equipo de BCTneus se identificaron distintos puntos de la ciudad donde cruzar una vialidad requiere especial atención debido al flujo vehicular, las distancias, la cantidad de carriles o la propia dinámica de cada zona.

Uno de ellos se encuentra en la calle Tercera de la Zona Centro, donde el movimiento de automóviles, transporte público y peatones mantiene una interacción constante durante buena parte del día. Una situación semejante puede observarse en el clásico crucero de La Dax, convertido durante años en un punto de referencia para quienes transitan por el área.
En Zona Río, algunos tramos de Paseo de los Héroes concentran también importantes flujos peatonales que conviven con varias corrientes vehiculares, especialmente en horas de mayor actividad comercial y laboral.

La situación se repite en zonas adyacentes a La 5 y 10, uno de los principales nodos de transporte de Tijuana, donde diariamente coinciden pasajeros que bajan de unidades, personas que buscan conexiones y vehículos que circulan por algunas de las vialidades más transitadas de la ciudad.
Durante los recorridos también se observaron cruces que demandan especial precaución en el área de Las Brisas, así como peatones desplazándose en zonas próximas a la Vía Rápida, una vialidad cuya velocidad y características hacen particularmente importante utilizar los puntos habilitados para atravesarla.
El fenómeno adquiere características distintas en el bulevar 2000, donde las grandes distancias entre algunos puentes y puntos de cruce llevan a que peatones, incluidos adultos mayores y otras personas en condiciones de vulnerabilidad, opten en ocasiones por atravesar directamente la vialidad para evitar recorridos considerablemente más largos.
Escenas similares pueden encontrarse en sectores del Libramiento Rosas Magallón, en dirección hacia Playas de Tijuana, donde el flujo continuo y la velocidad de los automóviles contrastan con personas que necesitan llegar a colonias, comercios, paradas de transporte u otros destinos ubicados al otro lado de la vialidad.
Cruzar por los sitios destinados para hacerlo, atender los semáforos, evitar distracciones con el teléfono y observar el tránsito antes de avanzar son acciones que corresponden a quienes caminan, mientras que respetar límites de velocidad, altos, semáforos y cruces peatonales, además de evitar el celular al conducir, forman parte de las responsabilidades de quien lleva un vehículo, y que son replicadas por autoridades de Seguridad Pública y personas de la Cruz Roja.