Lunes 14 de septiembre de 2026
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Pensándolo Bien, Pensé Mal: Septiembre 14
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Pensándolo Bien, Pensé Mal: Septiembre 14

Columna de opinión por BCTneus

La jefa de América

La que se puso más intensa que la clasificación de la Liga MX es la tabla de valoración de los presidentes latinoamericanos.

Y todo, porque en esta peculiar mezcla de Concacaf y Conmebol política, Claudia Sheinbaum se alzó como la gigante regional, con 69% de aprobación, según el ranking de septiembre de CB Global Data.

La sorpresa es que supera incluso al ídolo de “Las Lomas” y de machuchones y derechistas Nayibaby Bukele de Nigris.

El salvadoreño aparece con 66.2%, así que a “Bukakele”, amo de los maras caídos en desgracia, por lo pronto le tocó mirar hacia arriba.

¿No que muy lión?

Más abajo aparecen Abelardo de la Espriella, con 53.6%; mientras que la paisana de la “Señorita Laura”, Keiko Fujimori, en Perú presume un 52.4%; y Luis Abinader, de República Dominicana, con 50.8%.

Lula da Silva ya aparece con 48.5%, y José Antonio Kast registra 42.9%.

Pero donde sí se puso sabroso, fue en el fondo de la tabla, donde Javier Mierdey presume apenas 35.5% de aprobación frente a 60.6% de desaprobación.

Tanta motosierra y tanto “Viva la libertad, carajo”, para descubrir que en la tierra del bife y del chorizo no lo quieren ni los del River, ni los del Boca, ¡ni los del Niuls!

Y bueno, ya por debajo todavía aparecen Daniel Ortega, José Raúl Mulino, Delcy Rodríguez y Bernardo Arévalo.

Como resultado, Claudia está arriba porque hoy la gente le reconoce resultados y rumbo, pero los demás tendrán que explicar por qué se les fue desinflando el encanto.

Así que nunca debemos de olvidar que la política castiga con una crueldad muy humana, esa misma que a varios hoy los está poniendo en su lugar.

Marinaje bravo

Si algo dejó la mañanera de Marina del Pilar este lunes fue una escena emancipadora con la gobernadora explicando que no está metida en la guerra sucesoria.

Todo mientras esa misma guerra sucesoria hace todo lo posible por sentarla en primera fila.

La pregunta de un reportero venía con el nombre de Julieta Ramírez, campañas negras, filtraciones… y con parque suficiente para surtir tres mesas de análisis con la Micha, Loret y hasta a Lord Molécula.

Para calmar las aguas, Marina respondió que no, que desde el gobierno estatal no están operando contra nadie y que lo que buscan los adversarios es “amarrar navajas”.

Puso distancia y remató con que “es la derecha”, recordando que el mismo medio que publicó sobre Julieta también había investigado antes a su expareja Carlos Torres.

En su lógica, si todo lo publicado saliera desde Palacio, entonces habría que aceptar la teoría de que la gobernadora también anda conspirando contra sí misma, lo cual ya no sería política, sino una versión El club de la pelea.

¡A un lado Palahniuk!

Después vino el momento de sinceridad cuando habló de afinidades personales.

Claro que las hay, dijo en esencia, porque somos humanos.

Marina insistió en que no cargará la balanza, no utilizará recursos públicos y será la encuesta la que decida.

Mientras tanto, alrededor del proceso no paran de circular los rumores, que éste trae apoyo, que aquella está vetada, que uno ya amarró, que otra ya desamarró y que alguien vio señales clarísimas en una mirada de cuatro segundos.

De corrido, se le escuchó quejarse sobre “campañitas negras”, “calumnias”, “difamaciones”, “infamias”, “fuego amigo” y “canto de las sirenas”.

“No nos vamos a distraer, en ningún tema. De grilla, politiquería. Fuego amigo. Infamias, mentiras”, espetó la gobernadora.

Así que por todo eso, Marina pidió que no la metan en temas ajenos, porque como dicen por ahí, si alguien quiere amarrar navajas, ¡que por lo menos lleve su propio mecate!

El cónclave roza el éxtasis

Mañana, en Las Vegas, entre el Bellagio, el MGM y el Caesars Palace, los momios podrían ponerse sabrosos con la pregunta que trae inquieta a la comarca bajacaliforniana: ¿quién será el bueno o la buena de MORENA para la gubernatura?

Mientras tanto, por acá, más de uno dormirá con el traje guinda colgado en la puerta.

¡No vaya a ser que el humo blanco los agarre en pants o con los On Cloud!

Pero bueno, dentro de todo, lo ùnico que podemos estar seguros es que llegará esa casi “experiencia religiosa” (Enrique Iglesias, dixit) en la que MORENA deberá pasar de la guerra a la hermandad revolucionaria de toda la vida, en la que todos se quieren mucho, se respetan harto y jamás de los jamases se han aventado un golpeteo.

Ya a estas horas seguramente los aspirantes preparan sus lociones más atrevidas y ganadoras, por si toca que Ariadna Montiel les levante el brazo en la ceremonia guinda.

Para el morenismo en la región, es una bendición que llegue ese nombramiento, porque la paz política es lo que le hace falta al partido, independientemente del nombre que salga, porque las grietas y especulación ya estaban afectando.

Todo ello recuerda al sociólogo Georg Simmel, quien escribió que el conflicto puede cumplir una función integradora dentro de los grupos, porque obliga a redefinir relaciones y finalmente a recomponer equilibrios.

Traducido al dialecto morenista, básicamente primero se dan hasta con la cubeta y después salen abrazados para la foto.

Así que mañana puede llegar la reconciliación, el abrazo, el cierre de filas y esa fraternidad que siempre reaparece justo cuando ya hay ganador.

Entonces ocurrirá el prodigio mayor de la política mexicana, donde todos descubrirán, con lágrimas en los ojos que en realidad nunca estuvieron peleados.

Mañana, puede que nunca se vuelvan a querer como mañana mismo.

Y todo será por “la unidad del movimiento”, la frase que embona a la perfección en cualquiera de los escenarios y con cualquiera de los actores.

Por lo pronto, ¿por quién van? ¿Quién será el bueno o la buena? Porque, gane quien gane, en automático pasará a tener un millón de amigos.

Redacción
Redacción Columnista

Columnista de BCTneus