La mujer que aparece muy relajada en un video recibiendo un masaje de una ciudadanía se llama María del Carmen Espinoza Ochoa, mejor conocida como Meli Espinoza, y quiere convertirse en alcaldesa de Tijuana. Pero su manera de presumir cercanía con la ciudadanía está dando bastante de qué hablar.
Pese a que medios nacionales la confundieron y le dieron la identidad de otra polémica militante de Morena, resulta que las imágenes vienen directamente desde una Tijuana afectada por las lluvias.
Resulta que la aspirante a la alcaldía de Tijuana compartió en sus redes sociales un video donde una residente de la colonia 3 de Octubre le da un masaje en las mano, mientras ella comenta que necesita relajarse después de un "arduo día de trabajo".
Y aquí surge una pregunta: ¿qué imagen está proyectando alguien que aspira a gobernar Tijuana?
Morena presume principios de austeridad, humildad y cercanía con el pueblo. Sin embargo, la escena muestra a una aspirante cómodamente sentada mientras una ciudadana le da un masaje.
Y resulta todavía más contradictorio en un país donde tanto se habla de que es tiempo de mujeres. Porque la participación política femenina también debería reflejarse en relaciones de igualdad y respeto, no en imágenes que puedan interpretarse como una ciudadana atendiendo personalmente a quien busca ocupar el poder.
Pero Meli tampoco es ninguna recién llegada a la política.
Fue síndica procuradora de Tijuana entre 2019 y 2021, durante una administración marcada por sus enfrentamientos con el entonces alcalde Arturo González Cruz y otros integrantes del Ayuntamiento. Su paso por la Sindicatura dejó una larga historia de disputas políticas y administrativas.
Después siguió su camino político junto al grupo de Jaime Bonilla y terminó en el Partido del Trabajo, con el que compitió sin éxito por una diputación local en 2024. Y apenas en agosto de este año regresó formalmente a Morena, después de haber enfrentado incluso un procedimiento sancionador dentro del propio partido.
Ahora reaparece hablando de lealtad, honestidad y cercanía con la gente, mientras busca encabezar el movimiento en Tijuana. Por eso la discusión va mucho más allá de un simple masaje.
¿Qué tanto coinciden las acciones de quienes buscan representar a Morena con los principios que el propio partido dice defender?
Porque una cosa es hablar de servir al pueblo y otra muy distinta es la imagen que se proyecta cuando parece que es el pueblo quien termina sirviendo al político.