¡El tucán quiere carnita!
El tucán del Partido Verde volvió a levantar el vuelo en Tecate y, por lo visto, trae el pico bastante goloso y un apetito político que comienza a despertar conforme se acerca el banquete electoral de 2027.
La encargada de sacudir el plumaje es Nereida Fuentes González, quien conoce los recovecos del Pueblo Mágico y ahora pretende convertir al Verde en una especie de asamblea ciudadana, con especialistas, empresarios y funcionarios sentados alrededor de una mesa donde, por fortuna, todavía no se sirve el pastel electoral.
La primera tertulia abordará la legislación catastral y registral, asunto poco seductor para las sobremesas, aunque fundamental para quienes compran terrenos, desarrollan vivienda o padecen los laberintos burocráticos de la propiedad.
En semejante festín también participa el regidor Isaac Contreras, acompañado por Raúl Rebelín Ibarra y Judith Barona, quienes tendrán la encomienda de transformar las discusiones técnicas en propuestas concretas.
Pero el tucán no solamente anda cultivando el intelecto. Israel Trules trabaja en las estructuras partidistas y ya aparecen acercamientos con perfiles como Patricia Ramírez, interesada en los asuntos del agua y el medio ambiente.
Todo muy académico, muy participativo y deliciosamente electoral, pero la verdadera prueba llegará cuando las mesas produzcan soluciones, porque en Tecate ya la gente clama atención en asuntos urgentes, y los ciudadanos conocen perfectamente la diferencia entre una propuesta seria y un discurso adornado.
Por ahora, el Verde apuesta por abrir espacios de diálogo, reunir distintas voces y convertir las inquietudes de Tecate en propuestas concretas.
Así que nadie se sorprenda si el ave de pico generoso sigue revoloteando por el Pueblo Mágico, pues una cosa parece clara… ¡el tucán quiere carnita!
Sandra y sus Cuevas de Platón
La enigmática Sandra Cuevas, célebre por su temperamento volcánico, sus operativos tácticos y su devoción por los diseños exclusivos Carolina Herrera, ha decidido regresar al escenario político con un decreto al cielo que daría para escribir otro libro de “El Secreto”.
Ha dejado en claro que será jefa de Gobierno de la Ciudad de México en 2030.
Así, la exalcaldesa de la Cuauhtémoc anunció que tiene una estrategia tan sofisticada, tan hermética y tan maravillosamente incomprensible que ni sus adversarios, ni los periodistas, ni sus propios seguidores alcanzan a descifrar.
Y para coronar semejante prodigio de la ciencia política, soltó una sentencia que haría palidecer a Maquiavelo:
“Mientras yo me entienda ¡es suficiente!”.
¡Ave María Purísima!
Ni los jeroglíficos egipcios, ni los manuscritos del mar Muerto, ni las profecías de Nostradamus habían conseguido semejante misterio.
Cuevas, quien reside en Madrid para estudiar periodismo, bien podría encontrarse paseando por la Castellana para ver algo de Santiago Calatrava, disfrutando una tarde en el Bernabéu, o simplemente vivir la movida madrileña a tope… ¡Pero no!
La socialité y fashionista parece haber convertido su futuro político en una declaración de intenciones.
Decía Oscar Wilde: “La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella”.
Y Sandra parece haber cedido gustosamente a la más irresistible de todas…al imaginarse despachando como jefa de Gobierno.
Sin embargo, detrás de tanta ley de atracción, permanece una pregunta bastante terrenal: ¿cómo piensa convencer a millones de capitalinos si todavía no consigue explicarles su proyecto?
Faltan cuatro años para 2030, muchas elecciones y suficientes temporadas de Carolina Herrera, y la bambola de la Cuauhtémoc, por lo pronto, parece ser que ya se tomó las medidas del vestido.
En fin, Platón advirtió que en su caverna los hombres confundían las sombras con la realidad. Siglos después, Sandra Cuevas parece empeñada en demostrar que la ambición también proyecta sombras, y que algunas hasta se imaginan despachando en Palacio.
Yo no fui
La realpolitik mexa acaba de incorporar a su repertorio un nuevo clásico, protagonizado por Andy López Beltrán, nepobaby de pura cepa, quien decidió romper su silencio con una producción audiovisual de diez minutos para dejarnos en claro que él es impoluto.
Desde su tierra natal, Andy apareció dispuesto a deslindarse de los negocios de Jorge Amílcar Olán, rechazando cualquier participación en el llamado huachicol fiscal y asegurando que jamás intervino para conseguir contratos gubernamentales.
¡Santo Niño de Atocha!
Y como en aquel pasaje bíblico donde Pedro negó tres veces a Jesús antes de que cantara el gallo, Andy protagonizó su propia versión del deslinde, aunque aquí no hubo treinta monedas de plata ni soldados romanos.
La función de su Instagram incluyó señalamientos contra empresarios y periodistas, a quienes acusó de participar en una campaña de desprestigio contra su familia y el movimiento obradorista.
Por si no fuera suficiente, Andy, asiduo a Prada, a Japón y al buen vivir, también inauguró su propio canal de comunicación directa, desde el que dijo estar dispuesto a responder personalmente las acusaciones, sin intermediarios ni necesidad de solicitar audiencia en alguna redacción.
El muchacho aseguró que no existen pruebas que lo involucren en aquellos delitos y reivindicó los principios de su movimiento.
Así que el drama continúa, entre deslindes, acusaciones y explicaciones públicas, con una realidad que ni los viajes a Japón pueden disimular, porque en México, millones de jóvenes tienen que construir su futuro desde cero, sin apellidos ilustres ni padrinos políticos.
Y Andy, en cambio, tendrá que demostrar que puede construir el suyo sin vivir a la sombra de su padre.