El cambio fue anunciado este jueves por el propio aeropuerto, que informó en redes sociales que, “a partir de hoy”, la terminal aérea quedaba oficialmente rebautizada con el nombre del presidente estadounidense.
El aeropuerto se encuentra en Palm Beach, ciudad donde Trump tiene su residencia en el club de playa Mar-a-Lago, uno de los puntos más asociados a su vida política y personal en Florida.
El primer avión en aterrizar en la terminal ya renombrada fue el Trump Force One, aeronave privada vinculada a Donald Trump. El aterrizaje ocurrió a las 05:01 de la mañana, hora local, con Eric Trump, hijo del presidente, a bordo.
Eric Trump agradeció al gobernador de Florida, Ron DeSantis, por avalar el cambio de nombre en marzo, y afirmó que no hay ninguna persona que haya hecho más por Florida y Estados Unidos ni que merezca más ese honor.
En entrevista con Fox News, Eric Trump sostuvo que no cree que exista alguien más asociado con Palm Beach, e incluso con Florida, que Donald Trump. También señaló que el estado es el hogar del mandatario y que el presidente “ama absolutamente” Florida.
El hijo del presidente dijo además sentirse orgulloso de ver las iniciales DJT como nuevo código del aeropuerto en los pases de abordar. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, FAA, informó que sus sistemas ya reflejan el nuevo identificador de la terminal, que cambió de PBI a DJT.
La FAA indicó que pilotos, controladores de tránsito aéreo y actores del sector aeronáutico deberán usar el identificador DJT para la planificación y operación de vuelos.
La Casa Blanca también difundió imágenes de señales de tránsito de Florida con el nuevo nombre del aeropuerto.
De acuerdo con datos del propio aeródromo, la terminal transporta cerca de 8.6 millones de pasajeros al año, opera más de 200 vuelos comerciales diarios y aporta 4 mil 600 millones de dólares a la economía regional.
El cambio de nombre se concretó pese a críticas de demócratas y a una demanda legal presentada por un piloto, quien argumentó que la modificación genera “incertidumbre” y posibles “riesgos de seguridad” aérea.
La medida ocurre en medio de otros intentos de Trump y republicanos por rebautizar instituciones con el nombre del presidente. Entre los casos mencionados se encuentran el Instituto de Paz de Trump, en Washington, y el Trump Kennedy Center, aunque este último cambio fue revertido por orden de un juez.
Funcionarios de la administración también han presionado al líder de los senadores demócratas, Chuck Schumer, para que apoye poner el nombre de Trump a Penn Station, en Nueva York, así como al Aeropuerto de Dulles, ubicado en Virginia y que conecta con Washington.