La mandataria señaló que no tuvo conocimiento previo de la preparación del documento y explicó que la autonomía de la CNDH implica que el Poder Ejecutivo no interviene en las decisiones del organismo.
Sheinbaum aclaró, sin embargo, que la autonomía de la Comisión no significa que el gobierno federal comparta necesariamente sus conclusiones.
La recomendación sostiene que no existen pruebas para responsabilizar al Ejército por los hechos ocurridos en septiembre de 2014 y cuestiona el trabajo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
De acuerdo con el documento, el GIEI habría construido una narrativa que atribuyó de manera indebida responsabilidades a las Fuerzas Armadas.
Las declaraciones de la presidenta ocurrieron después de que la recomendación fuera difundida públicamente y marcaron distancia entre el Ejecutivo federal y el contenido del pronunciamiento de la CNDH.
Sheinbaum reiteró el compromiso de su administración con el esclarecimiento del caso Ayotzinapa y afirmó que continuará la búsqueda de la verdad y la justicia para las víctimas y sus familias.
También indicó que las investigaciones permanecen abiertas y que el gobierno federal seguirá colaborando con las instancias responsables de esclarecer la desaparición de los estudiantes.