Durante meses, Claudia Sheinbaum aseguró que enfrentaba a Donald Trump con "cabeza fría". Sin embargo, para la revista británica The Economist, esa etapa quedó atrás. En un análisis publicado este martes bajo el título Mexico's president stops turning the other cheek ("La presidenta de México deja de poner la otra mejilla"), el medio sostiene que la mandataria comenzó a responder con un tono más desafiante frente al presidente estadounidense, en medio del deterioro de la relación bilateral por temas de seguridad, migración y comercio.
La publicación recuerda que la estrategia de Sheinbaum consistió durante meses en ignorar la retórica de Trump mientras respondía con rapidez a varias de sus exigencias, una postura que incluso le ganó reconocimiento dentro de la Casa Blanca. El propio mandatario estadounidense ha llegado a describirla como una presidenta "formidable" y "elegante".
Sin embargo, ese equilibrio habría cambiado. La presidenta dejó de utilizar públicamente la expresión "cabeza fría" desde marzo y conforme aumentaron las tensiones entre ambos países, su discurso pasó de una actitud estoica a una postura de mayor confrontación.
El principal punto de choque, según el artículo, es la seguridad. Estados Unidos ya no sólo exige acciones contra los grupos del crimen organizado, sino que también ha dirigido su atención hacia figuras cercanas a Morena. Como ejemplo, menciona la acusación presentada por la administración Trump contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico. El exmandatario ha rechazado las acusaciones.
También recuerda que, de acuerdo con Reuters, más de 50 políticos de Morena han perdido sus visas estadounidenses y señala que el gobierno mexicano abrió una investigación tras darse a conocer que el FBI exhibió el avión utilizado para trasladar a Ismael "El Mayo" Zambada a Estados Unidos en 2024, pese a que México había recibido la versión de que agencias estadounidenses no participaron en su captura.
En ese contexto, el artículo sostiene que Sheinbaum se ha negado a extraditar a Rocha Moya a Estados Unidos, una decisión que considera políticamente delicada, al advertir que una parte de la población respaldaría que el exgobernador enfrentara la justicia estadounidense.
La publicación también aborda el tema migratorio. Recuerda que México colaboró con la administración Trump para reducir el flujo de migrantes hacia Estados Unidos, pero señala que el asesinato del mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo del ICE en Houston modificó el escenario. Dos días después, Sheinbaum anunció que su gobierno buscaría acciones legales en tribunales estadounidenses por los casos de mexicanos fallecidos durante operativos migratorios.
En materia comercial, agrega que otro momento de tensión ocurrió cuando Trump rechazó ampliar la vigencia del T-MEC más allá de 2036 y optó por establecer revisiones anuales al acuerdo, una decisión que, de acuerdo con especialistas citados por la revista, incrementa la incertidumbre para México.
En la parte final del análisis, The Economist plantea que la presidenta podría estar desaprovechando la presión ejercida por Trump para enfrentar uno de los problemas que Washington identifica como más graves en México: la corrupción política. En cambio, considera que ha endurecido su discurso con un tono más combativo y ha descalificado reportes periodísticos adversos como "mentiras".