Culiacán, Sinaloa.— Rubén Rocha Moya volvió a solicitar licencia para separarse temporalmente de la gubernatura de Sinaloa, apenas un día después de haber retomado sus funciones.
El mandatario envió al Congreso del Estado una nueva solicitud para ausentarse del cargo “con carácter indefinido” y por un periodo mayor a 30 días, argumentando que Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de cualquier interés personal.
La decisión ocurre después de un regreso que generó cuestionamientos dentro de Morena y del Gobierno Federal. Rocha Moya había anunciado apenas el viernes su reincorporación al gobierno estatal, asegurando que continuaría al frente de la administración hasta 2027 y que tenía “la frente limpia”.
Sin embargo, menos de 24 horas después volvió a solicitar licencia.
El movimiento se da luego de que distintos integrantes de Morena marcaran distancia de su regreso. La presidenta Claudia Sheinbaum también publicó un mensaje en el que señaló que ningún interés personal puede estar por encima del pueblo y la Nación.
Rocha Moya había permanecido fuera del cargo durante 112 días, periodo en el que Yeraldine Bonilla Valverde fungió como gobernadora interina.
Ahora corresponderá al Congreso de Sinaloa analizar la nueva solicitud y determinar el procedimiento para la separación temporal del mandatario.
El gobernador también enfrenta señalamientos provenientes de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, particularmente con una facción de Los Chapitos, acusaciones que Rocha Moya ha rechazado.
La nueva licencia abre nuevamente la incertidumbre sobre quién quedará al frente del gobierno de Sinaloa durante su ausencia y marca un nuevo capítulo en la crisis política que rodea al mandatario.
