La presidenta Claudia Sheinbaum pidió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, explicar por qué las autoridades utilizaron la fuerza para dispersar una manifestación por la calidad del agua en Guadalajara, que terminó con 39 personas detenidas, 28 policías lesionados y 31 civiles que recibieron atención médica, de acuerdo con cifras del gobierno estatal.
Durante la mañanera de este lunes 12 de octubre, la mandataria exigió que las autoridades de Jalisco informen quiénes fueron detenidos y aclaren si utilizaron chorros de agua a presión y gases lacrimógenos contra los participantes de la movilización.
“El gobernador de Jalisco tiene que informar sobre este tema, porque fue una decisión que ellos tomaron”, declaró Sheinbaum, quien sostuvo que su gobierno rechaza la represión y considera que las autoridades deben privilegiar el diálogo durante las manifestaciones.
La intervención de la presidenta ocurrió después de que un periodista le presentara una lista de 56 personas identificadas por Los Reportes de MX a partir de denuncias de familiares y amigos que presuntamente desconocían el paradero de algunos manifestantes. Según el comunicador, los reportes recibidos hasta las 21:10 horas del domingo no coincidían con la información oficial del gobierno estatal. Sheinbaum no confirmó esa cifra y pidió a las autoridades de Jalisco aclarar la situación.
Protesta por el agua terminó en enfrentamientos
La movilización se realizó el domingo 11 de octubre en Guadalajara, donde alrededor de 4 mil 500 personas marcharon desde la Glorieta Minerva hasta las inmediaciones de Casa Jalisco para exigir soluciones a los problemas de abastecimiento y calidad del agua que, de acuerdo con habitantes de la zona metropolitana, llevan meses afectando sus hogares.
Las inconformidades incluyen reportes de agua con coloración amarilla, café o negra, malos olores y presencia de sedimentos. También hay preocupación por posibles afectaciones a la salud y por los gastos adicionales que algunas familias deben cubrir para conseguir agua para sus actividades cotidianas.
De acuerdo con la versión de las autoridades estatales, la protesta transcurrió de manera pacífica y ordenada durante aproximadamente dos horas. Sin embargo, cerca del mediodía se registraron incidentes violentos en distintos puntos de la movilización.
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, señaló que un grupo de alrededor de 400 personas, algunas con el rostro cubierto y otras con palos y piedras, comenzó a retirar las vallas e incitar a la violencia en las inmediaciones de las calles Miguel Ángel de Quevedo y Ontario.
Según el funcionario, algunas personas agredieron a los policías con palos, piedras, petardos y otros artefactos. También afirmó que arrojaron cloro al rostro de algunos elementos y utilizaron cohetones y bombas con gas, por lo que los agentes recurrieron al uso escalonado de la fuerza.
Manifestantes denunciaron agresiones y uso de gases
La versión de algunos participantes es distinta. Testimonios recabados durante la movilización señalan que, al llegar a Casa Jalisco, los policías comenzaron a lanzar chorros de agua y posteriormente gases lacrimógenos.
Algunos manifestantes afirmaron que el gas alcanzó primero a integrantes de la prensa y después a personas que se encontraban en la protesta. También denunciaron que entre los afectados había participantes que se manifestaban pacíficamente, así como familias y personas adultas mayores.
Durante los hechos, jóvenes denunciaron haber sido golpeados, arrastrados y detenidos por los policías. Un estudiante de la Universidad de Guadalajara afirmó que fue rodeado por elementos de seguridad, perdió el conocimiento durante unos segundos y resultó lesionado.
Otras personas detenidas difundieron testimonios en los que aseguraron que fueron sometidas por la fuerza y expresaron temor por su integridad física.
Estas denuncias contrastan con la explicación de las autoridades estatales sobre el inicio de los enfrentamientos. Hasta la información disponible, no se cuenta con una resolución que determine de manera definitiva las circunstancias de cada detención o el uso de la fuerza durante la protesta.
Reportan 39 detenidos y decenas de lesionados
El gobierno de Jalisco informó que 28 policías resultaron lesionados durante los enfrentamientos, tres de ellos trasladados para recibir atención médica. Según el secretario de Seguridad estatal, dos elementos presentaban lesiones de gravedad.
Entre las heridas reportadas por las autoridades se encuentran fracturas en el cráneo, el pómulo y la nariz, además del desprendimiento de un dedo de uno de los policías, presuntamente ocasionado por un tubo con filo.
Asimismo, las autoridades informaron que 31 civiles recibieron atención médica durante los hechos.
El fiscal general de Jalisco, Salvador González, confirmó que las 39 personas detenidas fueron trasladadas a las instalaciones de la Fiscalía del Estado, donde se analizaría la situación jurídica de cada una y se informarían los avances de las investigaciones.
El funcionario también señaló que durante la movilización participaron 16 observadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, quienes, de acuerdo con su versión, acompañaron a las personas detenidas.
Sin embargo, familiares y amigos de manifestantes denunciaron que desconocían el paradero de algunas personas y reportaron cifras distintas a las oficiales, situación que motivó nuevas exigencias para que las autoridades transparenten la información.
UdeG e ITESO exigen esclarecer las detenciones
La Universidad de Guadalajara (UdeG) y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) expresaron su preocupación por lo ocurrido y exigieron a las autoridades estatales esclarecer las detenciones, garantizar la integridad de las personas arrestadas y atender las demandas relacionadas con el acceso al agua.
La UdeG informó que recibió reportes sobre la detención de tres estudiantes universitarios, dos de ellos del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño. La institución señaló que estableció comunicación con las autoridades para conocer las condiciones en las que se encontraban y gestionar su liberación.
Por su parte, el ITESO pidió al gobierno estatal actuar con prudencia, privilegiar el diálogo con quienes se manifiestan pacíficamente y evitar la criminalización de los participantes. También solicitó a la Fiscalía informar los nombres de las personas detenidas, su estado de salud y los cargos que se les atribuyen, además de respetar el debido proceso.
Ambas instituciones respaldaron la necesidad de atender las demandas ciudadanas sobre el suministro y la calidad del agua.