El Servicio de Administración Tributaria (SAT) plantea ampliar el límite de ingresos para quienes tributan en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), además de reducir los trámites fiscales para pequeños negocios y ofrecer una alternativa para calcular el Impuesto al Valor Agregado (IVA) mediante una tasa del 7 por ciento.
En entrevista para BCTneus, Gari Flores Hernández González, administrador general de Recaudación del SAT, explicó que las modificaciones buscan facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y permitir que más contribuyentes puedan acceder a este régimen, dirigido a pequeños negocios, profesionistas y personas que trabajan por cuenta propia.
Una de las principales propuestas consiste en aumentar el límite de ingresos anuales para las personas físicas, de 3.5 a 5 millones de pesos, y para las personas morales, de 35 a 50 millones.
Flores explicó que la ampliación responde, en parte, a solicitudes de comerciantes y profesionistas que, pese a considerar conveniente este régimen para sus actividades, quedaban fuera al superar el límite permitido.
Como ejemplo, mencionó el caso de personas cuyos negocios generan ingresos de entre 3.5 y 4 millones de pesos anuales, por lo que el aumento permitiría que más contribuyentes pudieran incorporarse a RESICO, siempre que cumplan con los demás requisitos.
El funcionario recordó que este régimen contempla tasas de Impuesto Sobre la Renta (ISR) de entre 1 y 2.5 por ciento para personas físicas, dependiendo de sus ingresos, con la finalidad de facilitar la formalización de actividades económicas.
Otra de las modificaciones planteadas busca simplificar los trámites mediante un solo formulario para pagar el ISR y el IVA. Además, se propone que estas declaraciones puedan presentarse de manera trimestral, en lugar de mensual.
De acuerdo con Flores, la medida pretende reducir la carga administrativa de los pequeños negocios, que deben destinar tiempo y recursos para cumplir con sus obligaciones fiscales.
El administrador de Recaudación señaló que el objetivo es que los contribuyentes puedan realizar sus trámites de manera más sencilla, sin que necesariamente tengan que recurrir a servicios contables para cada procedimiento.
Entre los cambios planteados, Flores destacó la posibilidad de que determinados contribuyentes opten por calcular el IVA mediante una tasa del 7 por ciento aplicada directamente sobre sus ingresos.
El funcionario explicó que el mecanismo actual requiere considerar el impuesto que un negocio paga al comprar productos o insumos y el que cobra al venderlos. Después, debe calcular la diferencia para determinar cuánto corresponde pagar o si existe un saldo a favor.
Este procedimiento puede representar una dificultad para los pequeños comerciantes, especialmente cuando realizan numerosas operaciones durante el mes.
Flores indicó que cámaras empresariales y representantes de pequeños negocios solicitaron al SAT buscar una alternativa que simplificara este cálculo y redujera la necesidad de llevar controles contables complejos.