MÉXICO, Sonora.— La desesperación y el ingenio norteño se fusionaron en las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad, luego de que un usuario acudiera con su propia licuadora en mano para moler la salsa del día ante la falta de suministro eléctrico en su hogar.
El insólito hecho ocurrió cuando el ciudadano denunció llevar tres semanas consecutivas sin energía eléctrica, a pesar de haber cumplido en tiempo y forma con el pago del recibo correspondiente.
“Son buenos pa’ cortar la luz, pero pa’ ponerla…”, expresó con molestia el afectado ante la mirada atónita de otros usuarios y del propio personal de la dependencia federal, quienes atestiguaron la peculiar forma de reclamo.
Antes de retirarse, el inconforme lanzó un ultimátum a las autoridades de la CFE: advirtió que de no ver restablecido el servicio en las próximas horas, al día siguiente volverá a los mostramientos de la sucursal, pero esta vez cargando su lavadora para hacer la colada completa.