Gobierno de Trump captura a Nicolás Maduro tras operación militar en Caracas
Estados Unidos captura a Nicolás Maduro tras ofensiva militar y sacude el tablero político de América Latina
FLORIDA.- El fin de semana marcó un punto de quiebre en la crisis venezolana tras una operación militar ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que culminó con la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro en Caracas. De acuerdo con reportes oficiales y reconstrucciones periodísticas, la acción fue el resultado de una campaña planeada durante varios meses, cuyo objetivo central era sacar del poder al líder chavista, en medio de acusaciones de narcotráfico, autoritarismo y ruptura del orden democrático.
La operación se ejecutó durante la madrugada del sábado, luego de bombardeos selectivos contra instalaciones militares y puntos estratégicos en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Unidades especiales estadounidenses ingresaron a la residencia presidencial, donde Maduro fue detenido junto a su esposa, Cilia Flores, cuando intentaba huir hacia un área de seguridad reforzada. Horas después, Trump confirmó públicamente la captura a través de sus redes sociales, calificando la misión como “perfectamente ejecutada” y anunciando que Estados Unidos asumiría la administración provisional del país hasta una transición política “segura”.
Los ataques tuvieron un alto costo humano. Según un reporte de The New York Times, que cita a un alto funcionario venezolano, al menos 80 personas murieron como consecuencia de los bombardeos, entre ellas civiles y miembros de fuerzas de seguridad. La cifra, inicialmente estimada en 40, fue revisada al alza conforme avanzaron las labores de verificación en las zonas impactadas, mientras continuaban las detonaciones y el despliegue militar en distintos puntos del país.
Desde Washington, la administración Trump justificó la ofensiva bajo el argumento de combatir al narcotráfico y a estructuras criminales que, según Estados Unidos, operaban con protección del gobierno venezolano. Funcionarios estadounidenses señalaron que Maduro será juzgado en territorio norteamericano por cargos vinculados con terrorismo y crimen organizado. El secretario de Defensa afirmó que el mandatario venezolano “tuvo su oportunidad”, subrayando que la acción buscaba enviar un mensaje disuasivo a otros gobiernos señalados por prácticas similares.
En Caracas, la reacción fue inmediata. La vicepresidenta Delcy Rodríguez rechazó la detención, reiteró que Maduro es el único presidente legítimo de Venezuela y exigió su liberación inmediata. Mientras tanto, el país quedó sumido en un clima de tensión, con llamados a la movilización, denuncias ante organismos internacionales y una fuerte conmoción social tras un fin de semana que alteró de forma radical el equilibrio político y militar de la región.