Irán llega a Pakistán para negociar con Estados Unidos, pero condiciona el inicio del diálogo
Aunque la delegación ya se encuentra en territorio paquistaní, esto no implica que las conversaciones hayan comenzado
La delegación iraní arribó a Islamabad en medio de un clima de incertidumbre sobre el inicio de negociaciones con Estados Unidos, marcadas por desacuerdos previos y condiciones aún sin resolver.
Encabezado por Mohammad Bagher Qalibaf, el grupo de funcionarios de Teherán llegó a la capital de Pakistán, según confirmaron autoridades locales tras reportes iniciales de agencias iraníes. La visita ocurre luego de varios días de dudas sobre la participación de Irán en este encuentro diplomático.
Aunque la delegación ya se encuentra en territorio paquistaní, esto no implica que las conversaciones hayan comenzado. Desde Teherán se ha señalado que el diálogo dependerá de que Washington acepte ciertas condiciones previas. Entre ellas destacan un alto el fuego en el conflicto en Líbano y la liberación de activos iraníes congelados.
El equipo iraní incluye al canciller Abbas Araghchi, al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Akbar Ahmadian, y al gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati, junto con otros representantes políticos.
Por parte de Estados Unidos, el vicepresidente JD Vance viajó también a Islamabad para encabezar la delegación estadounidense. Se prevé que las conversaciones, programadas para el fin de semana, combinen encuentros indirectos mediante mediadores paquistaníes con posibles reuniones cara a cara.
Antes de su llegada, Qalibaf advirtió que Washington aún no ha cumplido con los compromisos necesarios para iniciar el diálogo. Aun así, expresó disposición a avanzar si existe voluntad real por parte de la contraparte, aunque dejó claro que persiste la desconfianza tras experiencias previas.
En paralelo, el contexto regional sigue siendo un factor clave. Representantes de Israel y Líbano sostuvieron contactos telefónicos y prevén reunirse en Washington D. C. para explorar un posible alto el fuego. Sin embargo, las posturas siguen siendo distantes, mientras el grupo Hezbollah ha rechazado negociaciones directas en medio de una escalada reciente de violencia que ha dejado cientos de víctimas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones buscan principalmente impedir que Irán desarrolle armamento nuclear. También afirmó que el estrecho de Ormuz podría reabrirse pronto, incluso sin la cooperación de Teherán.
Las conversaciones en Islamabad son vistas como un punto crítico para medir si ambas potencias pueden avanzar hacia un acuerdo, en un escenario donde las tensiones regionales y la falta de confianza siguen pesando sobre la mesa.