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viernes 17 de abril 2026

Por Redacción

“Mientras otros abren heridas…”: Lula y Sánchez llaman a cerrar fracturas globales

Los encuentros forman parte de dos espacios internacionales: la Movilización Global Progresista y la IV Reunión en Defensa de la Democracia

En medio de un escenario internacional marcado por tensiones y conflictos, líderes progresistas reunidos en Barcelona lanzaron un llamado conjunto en defensa de la cooperación global, la democracia y el multilateralismo, sin mencionar directamente a Donald Trump, pero con referencias claras al contexto político actual.

Tras un encuentro bilateral, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez, compartieron su preocupación por el aumento de la confrontación global, los conflictos armados y el debilitamiento del orden internacional basado en reglas.

“Mientras otros abren heridas nosotros queremos cerrarlas”, resumió Sánchez durante su intervención ante medios, en la que también subrayó la relevancia de la participación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien realiza su primera visita oficial a Europa desde que asumió el cargo.

Los encuentros forman parte de dos espacios internacionales: la Movilización Global Progresista y la IV Reunión en Defensa de la Democracia, foros que reúnen a representantes de gobiernos y corrientes socialdemócratas de distintos países para debatir los desafíos actuales del sistema democrático.

Durante su participación, Lula evocó el peso histórico de la ciudad anfitriona al señalar que “visitar Barcelona en este momento de la historia tiene un sentido muy especial. Hace 90 años esta ciudad vivió una guerra que cambió el sentido de todo el mundo. España fue el laboratorio de la Segunda Guerra Mundial, que fue la peor carnicería de la historia de la humanidad”.

El mandatario brasileño advirtió que, en la actualidad, distintos puntos del planeta enfrentan dinámicas similares: “Hoy varias regiones del mundo están de nuevo así, asistimos a una guerra armamentística, mujeres y niños se han convertido en objetivos, por eso entiendo perfectamente cuando se dice No a la guerra”. En ese contexto, reiteró su postura histórica: “nuestra guerra es para reducir las desigualdades entre los países, queremos un mundo en el que las reglas del multilateralismo se respeten. Y Brasil y España estamos en una misma trinchera”.

Lula también reflexionó sobre el momento que atraviesan los movimientos progresistas, reconociendo retrocesos en comparación con décadas pasadas: “Yo viví el mejor momento de ascensión social en Sudamérica, de 2000 a 2014… Pero de pronto todo eso se derrumbó, y la pregunta que yo me hago todos los días es dónde se equivocó la democracia”. A su juicio, el avance de posturas extremistas representa un riesgo creciente: “el extremismo negacionista no tiene ni un solo programa para mejorar el futuro y está pensando en la destrucción de las instituciones existentes. Y sin embargo la gente vota a eso”.

En la misma línea, alertó sobre el deterioro del debate público y los valores democráticos: “la democracia llegó a su estado máximo creando el sistema de protección social de la socialdemocracia y ahora vemos cómo está debilitándose la democracia y gana fuerza el extremismo… lo único que vale es la imbecilidad de un discurso que no tiene medio ni fin”.

A pesar de este panorama, defendió la importancia de mantener espacios de diálogo internacional: “como nosotros creemos en la democracia hacemos estas reuniones porque la democracia tiene que tener defensores… Vamos a ver si podemos encontrar una solución para fortalecer la democracia y no permitir una vuelta hacia el pasado, y evitar lo que pasó con Hitler”.

Por su parte, Sánchez insistió en la necesidad de responder al contexto global con cooperación: “frente a la confrontación y las guerras estamos trasladando un mensaje de cooperación, de apertura, de confianza mutua y prosperidad compartida en la defensa de la democracia, en el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos y la paz”.

El mandatario español advirtió que los valores democráticos enfrentan presiones crecientes: “la paz y los valores están siendo atacados por la ola reaccionaria y los autoritarismos. En un mundo que duda y se fragmenta y parece retroceder, hemos afirmado que nuestras sociedades avancen conjuntamente”.

De cara a los trabajos del encuentro, explicó que se abordarán temas como el impacto de los discursos reaccionarios en redes sociales, la reforma del sistema multilateral y el combate a la desigualdad global, incluyendo propuestas como impuestos específicos a grandes fortunas y acciones frente a la crisis climática.

En el mismo foro participó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien fue más directo al referirse al mandatario estadounidense: “el presidente Trump, por burbujas comunicacionales que lo rodean permanentemente y por prejuicios, termina en un bloque muy destructivo para la humanidad jalonado por Netanyahu…”, y agregó que sus decisiones se asemejan a actuar “como si se tratara de un videojuego ‘sin racionamiento’” jugando “con la vida de millones de seres humanos”.

Asimismo, el ex presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, propuso avanzar hacia un cambio de paradigma en la resolución de conflictos: “ahora debemos luchar para abolir la guerra como vía de resolución de los conflictos”.

Las reuniones continúan en Barcelona con la participación de líderes de distintos continentes, en un momento en que el debate sobre el rumbo de la democracia y el orden internacional vuelve a colocarse en el centro de la agenda global.