Migrantes han aportado 14.5 billones de dólares a finanzas de EU en 30 años, revela estudio
El Instituto Cato sostiene que la población migrante ha contribuido más en impuestos de lo que ha recibido en beneficios públicos entre 1994 y 2023
WASHINGTON D.C.- La población migrante ha sido un factor clave para sostener las finanzas públicas de Estados Unidos durante las últimas tres décadas, al generar un superávit fiscal acumulado de 14.5 billones de dólares entre 1994 y 2023, de acuerdo con un estudio del Instituto Cato.
El análisis, basado en un modelo de la National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine y actualizado por el Instituto Cato, incluye a migrantes legales e indocumentados, así como los tres niveles de gobierno en Estados Unidos.
Según el estudio, en cada año del periodo analizado los migrantes aportaron más en impuestos de lo que recibieron en beneficios públicos, dato que contradice el discurso político que los presenta como una carga fiscal.
De acuerdo con el reporte, los migrantes generaron 24.2 billones de dólares en ingresos fiscales, mientras que el gasto público asociado a su presencia fue de 13.6 billones de dólares. La diferencia directa dejó un superávit de 10.6 billones de dólares, al que se sumaron 3.9 billones de dólares por ahorro en intereses debido a una menor necesidad de endeudamiento gubernamental.
El estudio advierte que, sin la contribución migrante, la deuda pública estadounidense habría superado el 200% del Producto Interno Bruto, casi el doble del nivel registrado en 2023.
También señala que la participación migrante permitió reducir el déficit en aproximadamente un tercio durante el periodo analizado. Solo en 2023, el efecto fiscal positivo de la migración representó un ahorro de 878 mil millones de dólares.
Uno de los factores que explican este saldo positivo es que los migrantes presentan tasas de empleo más altas y una mayor concentración en edad productiva.
Aunque muchos perciben salarios más bajos, su mayor participación laboral eleva el volumen total de ingresos y, con ello, su contribución tributaria. En promedio, pagaron casi 100 mil dólares más en impuestos per cápita que los estadounidenses nativos durante las tres décadas estudiadas.
El informe también destaca que los migrantes utilizan menos recursos públicos. En 1994, el gasto asociado a esta población era 18% menor a lo esperado por su peso demográfico; para 2023, esa diferencia alcanzó el 25%.
En programas como Seguridad Social y Medicare, los costos son menores debido a restricciones legales y a que muchos migrantes no cumplen con los años de cotización requeridos.
En materia educativa, el gasto también resulta menor porque una parte importante de los migrantes llega a Estados Unidos después de haber completado su formación académica.
En el sistema de justicia penal, los costos asociados a la población migrante son más bajos, debido a menores tasas de encarcelamiento. En programas sociales, aunque el uso de recursos es más cercano al promedio, las restricciones legales reducen su impacto fiscal.
El Instituto Cato subraya además que los migrantes no incrementan gastos estructurales como defensa nacional, deuda pública o infraestructura nacional, considerados “bienes públicos puros”, pero sí contribuyen a financiarlos. Por ello, su participación alivia la carga fiscal sobre la población nacida en Estados Unidos.
El estudio también rechaza la idea de que los migrantes sin ciudadanía representen un costo para el Estado.
Según el análisis, este grupo, que incluye personas sin estatus legal, generó 6.3 billones de dólares del superávit total. Aunque sus ingresos son más bajos, reciben menos beneficios públicos, lo que mantiene su contribución fiscal en terreno positivo.
Respecto a la segunda generación, el Instituto Cato reconoce que los hijos de migrantes implican costos de corto plazo, especialmente en educación; sin embargo, sostiene que esos costos se compensan ampliamente cuando se incorporan al mercado laboral y se convierten en contribuyentes.
De acuerdo con el informe, la segunda generación es la más positiva fiscalmente en cada etapa de su vida.