Después de Trump, Putin viajará a China para reunirse con Xi Jinping
El presidente ruso sostendrá una visita oficial de dos días en Pekín, donde abordará relaciones bilaterales, asuntos internacionales y cooperación económica
BEIJING, CHINA.- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, realizará una visita oficial a China los días 19 y 20 de mayo de 2026, por invitación del presidente chino, Xi Jinping, informó la Presidencia rusa.
El viaje se llevará a cabo apenas una semana después de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, en un contexto marcado por la agenda bilateral y regional entre Moscú y Beijing.
De acuerdo con la información difundida, Putin sostendrá reuniones con Xi Jinping en la capital china, donde ambos mandatarios dialogarán sobre las relaciones bilaterales entre Rusia y China, además de intercambiar puntos de vista sobre cuestiones internacionales y regionales consideradas clave.
Tras las conversaciones entre ambos presidentes, está prevista la firma de una declaración conjunta al más alto nivel, así como diversos documentos bilaterales.
El programa de la visita también contempla una reunión entre Putin y el primer ministro chino, Li Qiang, con quien analizará las perspectivas de cooperación comercial y económica.
La Cancillería rusa señaló que durante la visita se discutirán formas de profundizar la asociación integral entre Rusia y China.
Además de la agenda internacional, la información incluye un decreto firmado por Putin para facilitar y simplificar la obtención de ciudadanía rusa a residentes de Transnistria, región separatista de Moldavia.
El decreto establece un procedimiento simplificado y urgente para ciudadanos extranjeros y personas apátridas residentes en Transnistria, incluidos adultos con capacidad jurídica, menores huérfanos, menores desamparados y personas incapacitadas.
La medida exime a ciertos solicitantes de requisitos habituales de la legislación rusa y se fundamenta, según el decreto, en la protección de derechos y libertades, así como en principios reconocidos del Derecho Internacional y en la Ley Federal rusa sobre ciudadanía de la Federación Rusa.
Transnistria es descrita como un Estado separatista no reconocido, ubicado entre el río Dniéster y la frontera entre Moldavia y Ucrania, fuera del control del gobierno de Chisinau, con moneda, Policía, ejército y servicio postal propios.
La región proclamó la República Moldava de Transnistria a principios de 1990, tras la caída y posterior desintegración de la Unión Soviética, en un contexto en el que existía la posibilidad de que Moldavia terminara formando parte de Rumanía. Su población es descrita como mayoritariamente rusoparlante.