EU e Irán acuerdan extender el alto al fuego, pero falta aprobación de Trump
Las negociaciones también incluirían compromisos relacionados con el programa nuclear iraní.
Estados Unidos e Irán avanzaron en un acuerdo preliminar para extender por 60 días el alto el fuego vigente desde abril e iniciar negociaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque el plan todavía depende de la aprobación final del presidente Donald Trump.
La información fue revelada por el medio Axios, que citó a funcionarios estadounidenses familiarizados con las conversaciones entre Washington y Teherán. El entendimiento incluiría un memorando que permitiría mantener la tregua temporal mientras ambas partes negocian temas relacionados con el desarrollo nuclear iraní y la seguridad en la región.
El posible acuerdo se dio a conocer horas después de un nuevo episodio de tensión militar, luego de que Irán lanzara ataques contra una base aérea estadounidense en Kuwait. El incidente volvió a evidenciar la fragilidad del cese al fuego alcanzado tras meses de conflicto que han dejado miles de muertos y afectaciones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos, fuerzas estadounidenses derribaron cinco drones iraníes y destruyeron una estación de control terrestre ubicada en Bandar Abbas, desde donde presuntamente se preparaba el lanzamiento de un sexto dron. Posteriormente, autoridades de Kuwait interceptaron un misil balístico dirigido hacia territorio kuwaití, donde se encuentra una importante base militar estadounidense.
Un funcionario estadounidense declaró a Reuters que las operaciones realizadas fueron “mesuradas, puramente defensivas y destinadas a mantener el alto el fuego”.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó el ataque contra la base estadounidense y aseguró que la acción respondió a una ofensiva previa cerca del aeropuerto de Bandar Abbas. Además, advirtió que cualquier nueva agresión provocará una “respuesta más contundente”.
Según los reportes, el memorando también contemplaría la reapertura sin restricciones del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio internacional de petróleo. El acuerdo incluiría garantías para la libre navegación de embarcaciones y el levantamiento del bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos a puertos iraníes.
Las negociaciones también incluirían compromisos relacionados con el programa nuclear iraní. Entre ellos, la promesa de Irán de no desarrollar armas nucleares, aunque los temas más delicados, como el enriquecimiento de uranio y el destino de las reservas iraníes, quedarían sujetos a futuras mesas de diálogo.
Funcionarios estadounidenses señalaron que, pese al avance diplomático, el acuerdo todavía enfrenta obstáculos importantes. Además de requerir la firma de Trump, también sería necesario el respaldo del líder supremo iraní.
En días recientes, Trump había expresado dudas sobre el rumbo de las conversaciones, pese a haberse mostrado optimista previamente. De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, el mandatario busca que cualquier acuerdo pueda presentarse como más estricto que el pacto nuclear alcanzado durante la administración de Barack Obama en 2015, del cual posteriormente se retiró.
Mientras tanto, Pakistán continúa participando como mediador. Su canciller, Ishaq Dar, sostendrá una reunión en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aunque no se detallaron oficialmente los temas que abordarán.
La escalada de tensión coincidió además con la celebración musulmana del Eid al-Adha. En paralelo, Israel informó sobre nuevos ataques contra infraestructura de Hezbolá en la ciudad libanesa de Tiro y en Beirut, en medio del conflicto regional derivado de las ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciadas en febrero.