El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, busca endurecer las reglas de origen dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para la industria automotriz de Norteamérica.
Durante las negociaciones realizadas esta semana en Ciudad de México sobre la revisión del acuerdo comercial, representantes de Washington propusieron elevar a 82% el contenido regional requerido en los vehículos fabricados en la región para acceder a beneficios preferenciales del tratado. Además, plantearon que al menos el 50% de ese contenido sea producido específicamente en Estados Unidos, de acuerdo con cuatro fuentes cercanas a las conversaciones.
La iniciativa marcaría un cambio importante respecto a las disposiciones actuales del T-MEC, vigente desde hace seis años. En este momento, el acuerdo establece que los vehículos deben contar con al menos 75% de componentes fabricados en Norteamérica para obtener trato arancelario preferencial.
También se contempla que el 40% del valor de las piezas principales de los automóviles de pasajeros sea elaborado en países con salarios altos, como Estados Unidos y Canadá. En el caso de las camionetas pickup, el porcentaje sube a 45%.
Las fuentes consultadas señalaron que la nueva propuesta estadounidense no incluye requisitos específicos para contenido producido en Canadá, país que no participa en estas conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos.
El debate ocurre en medio de presiones de la industria automotriz mexicana, que recientemente pidió que la revisión del T-MEC sirva para eliminar los aranceles aplicados por Estados Unidos bajo la sección 232.
El sector argumenta que actualmente enfrenta una “doble carga”, debido a que las empresas ya cumplen con la estricta regla de origen del 75% establecida en el tratado y, aun así, deben pagar una tarifa del 25%.