La legislación fue aprobada sin el respaldo de los demócratas y con un solo voto republicano en contra.
Tras su aprobación en la Cámara Alta, el proyecto fue enviado a la Cámara de Representantes para su revisión final, aunque no se prevé que sea discutido antes de la próxima semana.
Los recursos están destinados principalmente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, y financiarían durante los próximos tres años las operaciones migratorias impulsadas por la administración Trump. El monto se sumaría a cerca de 100 mil millones de dólares en fondos previamente asignados al Departamento de Seguridad Nacional que aún no han sido ejercidos.
Durante el debate, los legisladores discutieron la permanencia de un fondo de aproximadamente mil 800 millones de dólares denominado “contra la instrumentalización”, el cual podría utilizarse para compensar a aliados políticos de Trump que aseguran haber sido objeto de malos tratos por parte del gobierno federal.
El líder republicano del Senado, John Thune, sostuvo que el tema estaba resuelto y citó declaraciones del fiscal general en funciones, Todd Blanche, quien aseguró que el Departamento de Justicia no avanzaría con dicho mecanismo, aunque los demócratas consideraron insuficientes esas garantías.
La discusión también incluyó intentos por prohibir el uso de fondos federales o donaciones privadas para la construcción de un salón de baile impulsado por Trump en la Casa Blanca, así como propuestas para impedir el financiamiento del fondo “contra la instrumentalización”. Ninguna de esas enmiendas fue aprobada por el Senado.
Con la aprobación de esta medida, los republicanos avanzan en el fortalecimiento presupuestal de la estrategia migratoria y de deportaciones promovida por la administración Trump.