El jefe del gobierno también afirmó que el Ejército israelí desarrolla nuevas capacidades para enfrentar los ataques con drones de Hezbolá. "Estamos actuando con mucha firmeza en estos momentos contra los drones, desarrollando tecnologías que no se ven en ningún otro lugar del mundo", señaló.
Respecto al reciente acuerdo alcanzado entre Israel y el gobierno libanés, mediado por Estados Unidos, Netanyahu defendió las condiciones pactadas y aseguró: "Nuestra política es de paz mediante la fuerza, frente a la política de nuestros adversarios, que es una capitulación desde la debilidad. Fíjate en nuestras condiciones en el acuerdo con el Líbano y fíjate en las suyas".
En el ámbito político interno, expresó su intención de conformar un gobierno de coalición más amplio. "Quiero un gobierno de coalición de amplia base. Cuando uno se enfrenta a grandes retos y a grandes oportunidades, tiene que ampliar sus apoyos", afirmó, al tiempo que reiteró que cualquier aliado deberá aceptar que Israel es "el Estado-nación del pueblo judío". Además, insistió en que "Aquí no se creará un Estado palestino".
Sobre el proceso judicial que enfrenta, Netanyahu aseguró ser víctima de una "caza de brujas política" y calificó como "inhumano" compaginar las audiencias con la conducción de la guerra. Asimismo, reiteró su respaldo a la reforma del sistema judicial, la cual consideró "necesaria".
El mandatario sostuvo que uno de los principales objetivos militares sigue siendo impedir que Irán obtenga armas nucleares y desmantelar el gobierno de Hamás en Gaza. "Llegaremos a ello, aún queda trabajo por hacer. Constantemente se están llevando a cabo eliminaciones de aquellos que participaron en el 7 de octubre; hay soldados allí para acabar con todos. En mi opinión, ya hemos eliminado a todos los arquitectos", afirmó.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de restablecer asentamientos israelíes en la Franja de Gaza, el primer ministro evitó responder.
Durante la entrevista también lanzó críticas hacia Turquía y su presidente, Recep Tayyip Erdoğan, al considerar que el país busca ocupar el espacio que deja el debilitamiento de Irán en la región.
"Lo que está ocurriendo en Turquía es consecuencia del declive del poder de Irán. Irán es el eje principal del extremismo y Turquía es, a su vez, el bastión de los Hermanos Musulmanes extremistas que desean destruir a Israel y recuperar Jerusalén", declaró.
Netanyahu añadió que a Erdoğan "se le ha olvidado que los cuatrocientos años de dominio del imperio Otomano han llegado a su fin. Hoy en día hay aquí un Estado fuerte, se llama Israel, hay un Ejército de Defensa de Israel, hay un pueblo en Israel y hay un Gobierno en Israel, y más le vale que se calme".
Finalmente, reiteró que Israel mantendrá su postura frente a cualquier amenaza externa. "No permitiremos que nadie amenace nuestra existencia, que amenace nuestra seguridad, y creo que hemos demostrado de qué somos capaces", afirmó.
El primer ministro concluyó que la nueva fuerza dominante en Medio Oriente "ha de ser Israel" y planteó como objetivo reducir de manera gradual, durante los próximos diez años, la dependencia de la ayuda militar estadounidense.