De acuerdo con la investigación, ambos participan en inversiones realizadas a través del fondo 1789 Capital, el cual mantiene participaciones en más de una docena de compañías dedicadas al desarrollo de drones, inteligencia artificial, robótica, satélites, combustibles para cohetes y computación cuántica.
El análisis, basado en registros públicos, comunicados oficiales y datos financieros, señala que estas empresas han obtenido al menos tres mil 200 millones de dólares en contratos directos con el Gobierno de Estados Unidos, además de contar con opciones por otros tres mil 100 millones de dólares en futuros contratos.
Entre las compañías mencionadas figuran SpaceX, Anduril y diversas startups del sector tecnológico y militar, algunas de las cuales ya mantenían contratos con el Gobierno antes de recibir las inversiones, mientras que otras ampliaron su presencia durante la actual administración.
La Casa Blanca y el Departamento de Defensa rechazaron que exista algún conflicto de interés y sostuvieron que las adjudicaciones se realizaron con base en criterios técnicos. Asimismo, enfatizaron que Donald Trump Jr. y Eric Trump no ocupan cargos públicos.
La investigación también recuerda que Donald Trump no colocó sus activos en un fideicomiso ciego, sino que éstos continúan siendo administrados por Donald Trump Jr. Además, menciona que la familia mantiene alrededor de mil millones de dólares vinculados a la empresa de criptomonedas World Liberty Financial.
Aunque The Washington Post precisa que no encontró pruebas de que los hijos del mandatario intervinieran directamente para favorecer a las empresas, especialistas en ética gubernamental y legisladores demócratas sostienen que la magnitud de las inversiones y su cercanía con el poder generan una apariencia de conflicto de interés y debilitan la confianza pública en las contrataciones federales.