TEHERÁN.- El Gobierno de Irán advirtió que continuará atacando objetivos vinculados con Estados Unidos en Medio Oriente mientras no se alcance la “rendición total del enemigo”, en un momento de creciente tensión militar entre ambos países y pese a que Washington sostiene que los canales de negociación permanecen abiertos.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohamad Baqer Zolqadr, aseguró que las operaciones serán sostenidas y dirigidas contra intereses estadounidenses en la región.
“Los ataques continuos y selectivos de nuestros combatientes son los latigazos de la ira del pueblo iraní, que caen sobre el sistema de dominación y continuarán, con la ayuda de Dios, hasta la rendición total del enemigo”, declaró en un mensaje difundido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria.
Zolqadr asumió el cargo después de la muerte de Alí Lariyani durante bombardeos israelíes y estadounidenses. En su pronunciamiento, afirmó que las ofensivas buscan responder por las víctimas civiles registradas desde el inicio del conflicto, entre ellas menores de edad.
El funcionario hizo referencia a los 168 niños fallecidos durante un ataque contra una escuela primaria en Minab, ocurrido el primer día de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos.
“Cada columna de humo en la región significa que ha sido alcanzado un centro militar, de seguridad o financiero de Estados Unidos”, sostuvo Zolqadr.
La nueva fase de enfrentamientos comenzó hace dos semanas, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara concluido el alto al fuego tras una serie de ataques iraníes contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Desde entonces, fuerzas estadounidenses han atacado distintos puntos del territorio iraní, principalmente en el sur del país. Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra instalaciones y objetivos de Estados Unidos ubicados en países como Baréin, Kuwait y Jordania.
De acuerdo con el balance disponible, cuatro militares estadounidenses murieron durante esta reciente escalada, con lo que el número de bajas de las fuerzas norteamericanas aumentó a 18 desde el inicio del conflicto.
Irán, por su parte, reportó alrededor de 55 personas fallecidas durante los enfrentamientos registrados en julio.
Pese al intercambio de ataques, Trump aseguró el viernes que las conversaciones con el Gobierno iraní no se han suspendido. Sin embargo, consideró que Teherán todavía no está preparado para alcanzar un acuerdo definitivo de paz.
Un día antes, el mandatario estadounidense declaró al portal Axios que analiza la posibilidad de ordenar un “ataque masivo” contra la República Islámica, lo que elevó nuevamente la tensión y la incertidumbre sobre el rumbo del conflicto.