De acuerdo con los informes policiales, el sospechoso, identificado como Mohammad Mael Jalani, ingresó al plantel portando una cámara corporal y dos armas de fuego. El joven entró a un aula y disparó contra un docente, quien logró salir ileso. Posteriormente, en el cuarto piso del edificio, atacó a un estudiante de décimo grado y lesionó a dos personas más antes de subir al quinto nivel, donde se quitó la vida.
Negligencia y antecedentes de armas
Las investigaciones preliminares revelaron que una de las pistolas utilizadas por el menor pertenecía a su padre, quien se desempeña como comandante de policía en la Oficina de Aduanas de Zamboanga. Tras los hechos, autoridades del organismo confirmaron la suspensión temporal del oficial, quien podría enfrentar cargos administrativos por no haber resguardado adecuadamente su arma de cargo proporcionada por el gobierno.
El secretario del Interior, Jonvic Remulla, informó que la transmisión en Facebook Live solo mostró fragmentos del recorrido por las escaleras del plantel. Añadió que la policía cibernética analizará el historial de chats y videojuegos del menor para determinar los motivos detrás del ataque.
Alarma por seguridad escolar
Este incidente ocurrió a pesar del reforzamiento de seguridad anunciado recientemente por las autoridades filipinas tras un evento similar registrado hace dos meses en la ciudad de Tacloban, donde tres estudiantes perdieron la vida.
Tras el ataque en Zamboanga, la administración del Ateneo suspendió las clases en todos sus niveles educativos mientras la Policía Nacional mantiene bajo resguardo las instalaciones y continúa con las investigaciones correspondientes.