Estados Unidos e Irán volvieron a atacarse directamente después de más de un mes, en la mayor escalada militar entre ambos países desde finales de julio.
La noche del domingo, fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. Según Washington, las fuerzas iraníes se preparaban para colocar minas en esta zona, que ambos países llevan meses disputándose. Estados Unidos busca mantener abierto el paso de los barcos, mientras que Irán ha utilizado las minas para intentar detener el tráfico por el estrecho.
Irán respondió con misiles y drones contra posiciones donde se encuentran fuerzas estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Jordania informó que interceptó ocho misiles, mientras que los Guardianes de la Revolución de Irán calificaron el ataque estadounidense como un “error estratégico y mortal” y amenazaron con represalias.
El presidente Donald Trump también advirtió que Estados Unidos volverá a responder y amenazó con atacar el centro petrolero iraní ubicado en la isla de Jark.
La nueva escalada ya tuvo consecuencias fuera del campo de batalla. El precio del petróleo subió casi 3 por ciento y volvió a superar los 90 dólares por barril, mientras que las bolsas asiáticas registraron caídas ante el temor de que una nueva escalada en Medio Oriente provoque más aumentos en los precios y termine afectando a la economía mundial.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán lleva seis meses y las negociaciones entre ambos países siguen detenidas. En las últimas semanas, Washington había aumentado la presión económica contra Teherán con nuevas sanciones, mientras Irán enfrenta problemas para mantener sus rutas comerciales y sus exportaciones, además de una fuerte inflación que ya está golpeando el costo de vida de la población.
El ataque del domingo fue el primero de Estados Unidos contra Irán desde el 29 de julio. Después de varias semanas con menor actividad militar, los dos países vuelven a intercambiar ataques y aumenta nuevamente la tensión alrededor de una guerra que también está comenzando a mover los precios del petróleo a nivel mundial.