Un portavoz del Departamento de Estado señaló que la decisión se tomó en cumplimiento de las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión, permitiendo la asistencia de la delegación principal del régimen iraní a la Semana de Alto Nivel.
No obstante, se precisó que el equipo será más reducido que el del año anterior y estará sujeto a restricciones de movilidad y a la prohibición de adquirir productos de lujo, al igual que ocurrió en 2025.
El viaje del líder iraní había estado rodeado de incertidumbre luego de que Teherán denunciara el lunes pasado que el mandatario aún no contaba con su visado. Está previsto que Pezeshkian pronuncie su discurso ante la Asamblea General el próximo miércoles.
Esta visita diplomática se da en un contexto de alta tensión, a más de seis meses del inicio de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual no ha logrado derrocar al régimen, y tras varios intentos fallidos por alcanzar un acuerdo de paz. Pese a la ausencia de relaciones diplomáticas bilaterales, el Acuerdo de Sede de la ONU obliga a Washington a facilitar la entrada y estancia de los representantes acreditados ante el organismo internacional.