NUEVA YORK.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a México en el centro de su discurso sobre narcotráfico durante su intervención de este martes 22 de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde lanzó nuevos señalamientos contra los cárteles, pero también reconoció los avances y la relación que mantiene con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde la tribuna de la ONU, Trump calificó a México como el “epicentro” de la violencia generada por organizaciones criminales y reiteró que su administración considera a los cárteles una amenaza para la seguridad estadounidense. Sin embargo, al referirse directamente al gobierno mexicano, destacó la interlocución construida con Sheinbaum y aseguró que ambos países han avanzado en materia de seguridad.
“La protección y la seguridad llegarán a México. Estoy muy orgulloso de decirles que mantenemos una relación muy buena con el Gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances. Ellos tampoco quieren a los cárteles”, afirmó Trump. El mandatario agregó que, cuando llegue el momento de reducir la presencia de estas organizaciones, “toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso en el que vivir y prosperar”.
Sheinbaum ha mantenido como principio la cooperación con Washington en materia de seguridad, pero ha rechazado de manera reiterada cualquier posibilidad de intervención estadounidense en territorio mexicano y ha defendido una relación basada en el respeto a la soberanía. La presidenta también ha señalado que México conoce sus propios problemas de seguridad y trabaja para enfrentarlos.
La postura expresada por Trump ante la ONU tampoco aparece de manera aislada. Apenas el 16 de septiembre, su administración reconoció públicamente acciones emprendidas por el gobierno de Sheinbaum, entre ellas mayores decomisos de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue adicional de fuerzas de seguridad en la frontera, aunque Washington también sostuvo que México debe profundizar sus esfuerzos contra el narcotráfico.
A ello se suma la comunicación directa entre ambos mandatarios. La semana pasada, Sheinbaum informó que sostuvo una nueva llamada con Trump en la que alcanzaron algunos entendimientos y avanzaron en la posibilidad de un acuerdo comercial entre México y Estados Unidos. La propia presidenta calificó aquella conversación como “muy buena”.
Finalmente, Trump volvió a comparar a los cárteles con grupos terroristas y defendió la utilización del poder militar estadounidense contra organizaciones que su administración considera una amenaza para su país. Al mismo tiempo, su mensaje ante la ONU combinó esa postura de presión con un reconocimiento a la cooperación que, según afirmó, mantiene actualmente con el gobierno mexicano.