ITALIA, Milán.— Tal como ocurrió recientemente en las principales ciudades de Francia, el temor a los saqueos y actos de vandalismo se ha extendido rápidamente a Italia. En Milán, una de las capitales de la moda más importantes del mundo, los dueños de comercios y grandes firmas de lujo han comenzado a proteger sus fachadas con paneles de madera y a retirar su mercancía de los aparadores para evitar pérdidas millonarias.
La crisis en el continente europeo mantiene un antecedente crítico en Francia, donde miles de negocios sufrieron destrozos o robos durante los disturbios recientes. Muchos de estos establecimientos permanecen cerrados días después debido a los altos costos de reparación y al riesgo constante de nuevos ataques, paralizando por completo la actividad comercial.
Ante este panorama, los comerciantes en Milán han decidido anticiparse cerrando temprano y blindando sus locales. El hecho de que los comerciantes asuman que un saqueo nocturno es un escenario casi inevitable refleja la creciente incertidumbre y la falta de garantías de seguridad en varias de las principales capitales europeas.
El impacto económico para el sector minorista y turístico continúa en aumento, mientras las autoridades locales enfrentan una dura presión para restablecer el orden público y proteger la economía en las zonas de mayor afluencia comercial.