La Asamblea General de la ONU volvió a pronunciarse contra el embargo de Estados Unidos a Cuba, aunque esta vez el gobierno cubano recibió menos respaldo que en años anteriores. La resolución obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, en una votación que evidenció cambios en la postura de varios países.
Con este resultado, el organismo aprobó por trigésima cuarta ocasión, desde 1992, una resolución que solicita poner fin a las restricciones económicas, comerciales y financieras que Washington mantiene contra la isla desde hace más de seis décadas.
La votación, realizada este miércoles, mostró una diferencia importante respecto a 2025, cuando la propuesta reunió 165 votos favorables, siete en contra y 12 abstenciones. En un año, los apoyos disminuyeron en 35, mientras que los votos contrarios y las abstenciones aumentaron.
Entre los países que rechazaron la resolución se encuentran Estados Unidos, Israel, Argentina, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, Ucrania y Hungría. Alemania e Italia también modificaron su postura y se abstuvieron, al igual que otras naciones que anteriormente habían respaldado la iniciativa.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó al gobierno estadounidense de presionar a distintos países para reducir el respaldo internacional a la resolución. La diplomacia cubana describió estas acciones como un despliegue inusitado para restarle apoyos a la propuesta.
Durante los debates celebrados el martes y miércoles, representantes de distintos países defendieron el levantamiento del embargo y señalaron sus consecuencias para el desarrollo de Cuba, particularmente en áreas como la salud, el transporte y la producción de alimentos.
Las restricciones estadounidenses se mantienen desde 1960 y forman parte de un escenario económico que actualmente enfrenta una grave crisis energética, con consecuencias para las condiciones de vida de la población cubana.