REINO UNIDO.- Ricardo Salinas Pliego sufrió un nuevo revés en Reino Unido dentro de la disputa legal que mantiene contra Vladimir Sklarov, un prestamista al que acusa de haberle sustraído alrededor de 400 millones de dólares. De acuerdo con lo publicado por Bloomberg, un tribunal de apelación británico determinó que el empresario mexicano incurrió en un abuso del proceso judicial al utilizar una grabación secreta obtenida por agentes de Black Cube, firma israelí de inteligencia privada contratada por una empresa vinculada a Salinas.
El caso llamó la atención porque la grabación no fue obtenida en una diligencia formal, sino durante una cena en la que un agente habría engañado a un abogado de la parte contraria para que revelara información confidencial. Para los jueces británicos, esa forma de conseguir datos fue una “afrenta a la justicia” y una “forma de corrupción”, e incluso señalaron que podría constituir un delito, aunque el tribunal no entró a resolver directamente ese punto.
La sentencia sostuvo que los demandantes buscaron obtener información privilegiada mediante engaño y después usaron esos datos para ganar ventaja dentro del procedimiento. El tribunal cuestionó que una parte intentara fortalecer su caso con material conseguido fuera de los cauces normales y a través de una maniobra considerada ilegítima por los jueces.
Como consecuencia, el tribunal ordenó descongelar los activos de Sklarov, aunque permitió que la demanda de Salinas continúe hasta juicio. El caso no quedó cerrado, pero sí recibió un golpe importante en una parte clave: la manera en que se obtuvieron y utilizaron pruebas dentro del proceso.
La defensa de Salinas, a través de su portavoz Luciano Pascoe, sostuvo que las pruebas fueron obtenidas conforme a la ley. Black Cube también defendió la legalidad de su actuación y señaló que el tribunal no concluyó lo contrario. Aun así, el fallo representa un episodio incómodo para el empresario mexicano, porque coloca bajo cuestionamiento el uso de una firma de inteligencia privada en una batalla judicial internacional que ya lleva años y que sigue abierta en Reino Unido y Estados Unidos.