La dirigencia nacional de Morena rechazó este miércoles las versiones sobre una supuesta fractura política entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, al sostener que ambos forman parte de un mismo proyecto y que no existe una disputa interna por el rumbo de la Cuarta Transformación.
Ariadna Montiel Reyes aseguró en conferencia de prensa que el partido no participará en una dinámica de confrontación interna y señaló que las causas que dieron origen al movimiento permanecen como el principal punto de coincidencia entre sus integrantes.
“Nosotros no vamos a caer en la división. Quisieran que nos dividiéramos primero, y lo decía hoy la presidenta en la mañana: primero no, que Claudia, la presidenta, se deslinde del presidente, que ella tome su camino. Somos un proyecto que tiene un objetivo, lo que nos une son las causas”, declaró.
Montiel defendió además el legado político de López Obrador y afirmó que el movimiento construido durante los últimos años estuvo acompañado tanto por militantes y activistas como por millones de ciudadanos que respaldaron al tabasqueño hasta llevarlo a la Presidencia de la República en 2018.
La dirigente atribuyó a ese proceso una transformación de la vida democrática del país y consideró que el proyecto de bienestar impulsado desde el gobierno anterior continúa como uno de los elementos centrales de Morena.
También cuestionó las versiones que plantean la existencia de grupos internos capaces de imponer decisiones a Sheinbaum. Según Montiel, algunas interpretaciones surgidas alrededor de decisiones recientes del gobierno federal han alimentado una narrativa sobre presuntas diferencias dentro del movimiento.
“Eso es lo que nos une, y seguimos unidos y seguimos juntos”, sostuvo.
Rechazan división entre “claudistas” y “obradoristas”
La postura de la dirigencia coincidió con lo expresado este miércoles 2 de septiembre por Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina.
La presidenta rechazó que dentro del movimiento existan dos bloques identificados como “claudistas” y “obradoristas” y calificó como “absurda” esa división.
Sheinbaum también afirmó que López Obrador ha mantenido una actitud respetuosa hacia su administración desde que dejó la Presidencia y cuestionó las versiones según las cuales el exmandatario continuaría interviniendo en las decisiones del Ejecutivo.
La mandataria consideró además “machista” plantear que López Obrador es quien dirige su gobierno, al señalar que ese argumento supone que ella no tiene capacidad propia para conducir la Presidencia.
Desde el inicio de su administración, Sheinbaum ha denominado a su gobierno como el “segundo piso de la Cuarta Transformación”, concepto mediante el cual ha reivindicado la continuidad del proyecto político iniciado durante el sexenio de López Obrador.
Montiel utilizó precisamente esa definición como argumento para descartar un rompimiento entre ambos liderazgos.
Apuestan por la continuidad
La dirigente nacional sostuvo que la relación política entre el actual gobierno y el proyecto encabezado anteriormente por López Obrador debe entenderse desde la continuidad de sus causas y no como una competencia entre liderazgos.
También afirmó que Morena continuará reivindicando el papel del expresidente dentro de la historia del movimiento y rechazó que reconocer ese legado implique restar autoridad política a Sheinbaum.
“Yo no veo ninguna división”, declaró Montiel, quien cerró su posicionamiento asegurando que el movimiento permanece “muy junto, muy unido y feliz”.