La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Baja California durante el fin de semana fue, formalmente, una agenda centrada en justicia social, educación y energía, teniendo como epicentros San Quintín, Tijuana y Mexicali, capital del Estado.
Desde lo político, sin embargo, no se puede dejar de mencionar que ocurrió en el umbral del inicio de los registros de la 4T para las coordinaciones estatales.
Vayamos por partes. El viernes, el mensaje estuvo dirigido a una de las regiones históricamente más rezagadas del estado con el Plan de Justicia para San Quintín, mientras que, el sábado, la apuesta fue por la educación media superior y los apoyos estudiantiles en Tijuana. El domingo, el cierre llegó con la inauguración de la Central de Ciclo Combinado González Ortega en Mexicali, una obra presentada como parte de la estrategia de soberanía energética y fortalecimiento de la infraestructura eléctrica de Baja California.
El contenido de la gira tuvo un sentido social, económico y de infraestructura. Su contexto, sin embargo, tuvo un trasfondo político relevante.
Mientras la presidenta recorría el estado, MORENA, el PT y el PVEM ya habían definido que el registro de aspirantes a las coordinaciones estatales iniciaría el lunes 22 de junio, proceso que, en los hechos, marca el arranque de la carrera por las gubernaturas de 2027, incluida la de Baja California.
Es por eso la visita deja una lectura interesante. Sheinbaum no perdió el tiempo hablando de aspirantes y procesos internos, sino que vino a Baja California a hablar de gobierno.
Y eso es relevante en una entidad donde los grupos políticos ya miden fuerzas, la presidenta colocó la conversación en obras, programas sociales, educación y energía. El mensaje fue muy claro en el sentido de que, antes de los nombres que aspiran, está el proyecto de transformación.
No es casualidad que la gira terminara apenas horas antes de que comenzaran los registros. Los calendarios y las agendas son estratégicos y, en Baja California, donde varios actores buscan convertirse en el rostro de la Cuarta Transformación rumbo a 2027, la presencia presidencial recordó que para ganar en territorio debe haber un firme proyecto de gobierno.
La sucesión podría fecirdse que inicia este lunes, pero el fin de semana dedicado a Baja California deja la señal de que la contienda inicia bajo el supuesto de que la presidenta tiene la legitimidad suficiente para guiar un movimiento hacia objetivos sociales sensibles que trascienden la ambición política y el sueño electoral.