En el mensaje de Marina del Pilar Ávila Olmeda sobre agentes estatales asesinados en Mexicali hay una lectura política muy clara que va más allá de condenar los hechos, y darle a los agentes un verdadero reconocimiento público al tiempo que se ofrece solidaridad a las familias y se defiende al Estado frente a la violencia criminal.
El primer valor político del pronunciamiento de la gobernadora este domingo es la empatía. En momentos de violencia, el poder no habla solo con expedientes u operativos, sino que debe reconocer que hay un dolor humano real.
Al agradecer el trabajo, el compromiso y la vocación de servicio de los agentes, Marina del Pilar pone el lado humano de las corporaciones de seguridad en primer lugar.
El segundo valor es el respaldo institucional. Cuando afirma que los agentes no están solos, envía un mensaje de acompañamiento, reconocimiento y respaldo a quienes enfrentan riesgos reales en las calles.
El tercer valor es el ejercicio de una verdadera autoridad. La frase "en Baja California no habrá impunidad" marca inmediatamente una línea frente al crimen, advirtiendo que los asesinatos serán investigador y resueltos en favor de las víctimas, refrenda que el Estado en Baja California funciona.
El mensaje de la gobernadora apuesta por la coordinación entre las instituciones de seguridad y de procuración de justicia, reconociendo que la paz es igual a la capacidad institucional para investigar, capturar responsables y sancionarlos con todo el peso del Estado. Es así que la gobernadora transmite, al mismo tiempo, duelo, firmeza y unidad entre las distintas instituciones públicas.
