Miércoles 22 de julio de 2026
Miércoles 22 de julio de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
Bonilla y Dante, ¿fundadores de la “Naranja Petista”?

Bonilla y Dante, ¿fundadores de la “Naranja Petista”?

Columna editorial por BCTneus

Quien ya debería poner sus oficinas a la renta en Airbnb es Jaime Bonilla, que recibió por segunda ocasión a Dante “Alighieri” Delgado para hablar de todas esas cosas que se cocinan en lo oscurito cuando nadie quiere pronunciar todavía la palabra “alianza”.

Sí, el equivalente político de dos personas en edad de merecer que ya se traen ganas, se mandan indirectas, se rozan la rodilla debajo de la mesa, pero todavía no se atreven a decirse “te amo”, porque saben que no lo sienten, pero ya las ansias las traen.

Y la reunión habría pasado como otro capítulo de “Dante en el PSN de las maravillas”, de no ser porque en la mesa aparecieron Montserrat Caballero, ahora con camiseta petista, y Karla Ruiz Macfarland, coordinadora municipal de Movimiento Ciudadano en Tijuana.

Así es, las dos exalcaldesas que se adjudican haber sido la primera presidenta municipal en la historia de esta ciudad, reunidas bajo la mirada del exgobernador, mientras el dirigente naranja observaba el experimento como científico que acaba de mezclar dos sustancias y todavía no sabe si descubrió una nueva fórmula política o tendrá que desalojar el laboratorio.

Porque si algo saben los agentes del MOSSAD (Monitoreo de Operadores, Señales, Secretos, Alianzas y Divorcios políticos) de la grilla bajacaliforniana, es que la aleación de la fórmula Karla-Montserrat tiene menos posibilidades de mantenerse unida que un matrimonio del temible Gabriel Soto.

Ideológicamente son como el agua y el aceite. Karla representa a un Movimiento Ciudadano que insiste en presentarse como moderno, fresco y fifí-fosfofosfo, aunque en Baja California todavía necesite GPS para que los electores sepan dónde encontrarlo.

Montserrat, en cambio, aterrizó en el PT después de romper con Morena, en un drama que ni los de Corín Tellado, cargando el discurso de la transformación, varias cuentas pendientes y una biografía política inevitablemente marcada por su guerra con el marinismo, entre reyertas públicas, prolongadas y bastante profundas.

Karla, por su parte, tampoco parece tener demasiadas razones ideológicas para convertirse en compañera de ruta de un proyecto encabezado por una exmorenista, cobijado por el PT y bendecido desde las oficinas de Bonilla.

Sentar al PT y a Movimiento Ciudadano en la misma mesa fue la parte fácil. Lo verdaderamente entretenido comenzará cuando llegue la hora de repartir candidaturas, porque ese día el agua y el aceite dejarán de posar para la fotografía y uno de los dos terminará aventándole el plato de mole al otro.

Entonces sabremos si aquello era realmente una alianza estratégica o el equivalente político de dos novios que ya apartaron el salón, mandaron hacer las invitaciones y, cinco minutos antes de entrar a la iglesia, descubrieron que ninguno quería casarse con el otro porque en el Tinder político acababa de aparecer un perfil con más votos, más estructura y mejor dote electoral.

Y pues así ¡ni cómo negarse!


Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus