Lunes 27 de julio de 2026
Lunes 27 de julio de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
Sheinbaum apacigua al “Wolverine” de la Patagonia

Sheinbaum apacigua al “Wolverine” de la Patagonia

Columna editorial por BCTneus

Javier Milei debe preparar el mate con limaduras de adamantium, porque cada mañana amanece haciendo bilis, convencido de que el planeta entero conspira para detenerlo.

A cualquier otro bonaerense semejante producción de ácido ya le habría cobrado factura en el hígado, pero al “Logan de Buenos Aires”, por lo visto, el adamantium también le recubre la vesícula.

Esta vez aseguró, sin presentar pruebas públicas, que los gobiernos de Brasil y México, junto con el Partido Demócrata de Estados Unidos, financiaron una campaña “antiargentina” durante el Mundial de 2026.

Una operación internacional tan sofisticada que, de acuerdo con su relato, habría reunido a tres gobiernos e innumerables cuentas digitales para criticar a la selección que perdió la final contra España.

Milei volvió a mostrar las garras, sólo que a la presidenta Claudia Sheinbaum le bastaron unas cuantas frases pronunciadas para bajarlo de su nube y señalar que la acusación era falsa.

México no financia campañas contra otros países y su política exterior se guía por la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y el respeto, principios que forman parte de la política nacional.

La respuesta presidencial mexicana fue eficaz precisamente porque no aceptó participar en el espectáculo.

No hubo insultos contra Argentina, descalificaciones hacia su población ni esa clase de patriotismo que termina confundiendo a un gobierno con toda una nación.

Se respondió al mandatario, no a los argentinos, una distinción elemental que suele perderse cuando la xenofobia se utiliza como escudo para no enfrentar una crítica.

Milei sostiene que Argentina se convirtió en un “emblema de la libertad” mientras atribuye los cuestionamientos a una coordinación de “cabezas progresistas” temerosas del éxito de su modelo.

Y éste no es un episodio aislado, porque desde su llegada al poder, Milei ha convertido la confrontación internacional en una extensión de su batalla cultural.

Ya llamó “ignorante” a Andrés Manuel López Obrador, ha cuestionado a Sheinbaum y recientemente provocó una crisis diplomática con Brasil después de insultar a Luiz Inácio “Lula” da Silva.

Lo paradójico es que un mandatario que presume combatir a quienes viven del Estado termine utilizando el aparato presidencial para alimentar una guerra cultural que necesita enemigos nuevos.

Hoy son México, Brasil y los demócratas estadounidenses; mañana podrían ser la FIFA de Infantino, Mafalda, el fantasma de Maradona, y en una de esas y hasta Milei termina echando culpas al buen Ricardo Antonio LaVolpe y su famosa línea de cinco.

El problema es que, cuando todos terminan convertidos en sospechosos, la acusación deja de parecer una denuncia seria y empieza a sonar como la coartada de un gobierno incapaz de aceptar una crítica.

Pero bueno, nos queda claro que Sheinbaum no aplastó a Milei mediante la altanería de éste, sino negándose a competir en ella.

Y al final, sí, el Wolverine de la Patagonia volvió a presumir las garras, pero Sheinbaum sólo tuvo que dejarlo hablar para recordar una verdad incómoda… ser presidente de una gran nación como Argentina no lo exime de hacer el ridículo día con día.

Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus