Miércoles 29 de julio de 2026
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El operativo federal que ya puso a temblar a muchos en BC

El operativo federal que ya puso a temblar a muchos en BC

Columna editorial por BCTneus

“Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, dice el viejo y sabio refrán, del que no hay duda alguna debió provocar una súbita escasez de agua en más de una oficina pública de Baja California.

Para no pocos mexicalenses, la imagen evocó inevitablemente al tremendo Alonzo Harris, el detective ficticio de Training Day que Denzel Washington convirtió en uno de los policías más memorables del cine.

No por la exactitud con los hechos que hoy se investigan, sino por lo que aquel personaje representaba a través de la percepción de poder, la sensación de que el uniforme y las conexiones podían volver intocable a quien los portaba.

Y justamente esa percepción es la que un operativo de esta naturaleza pone a prueba.

La detención de Pedro Ariel Mendívil trasciende su situación jurídica personal. Quien dirigió la Policía Municipal de Mexicali y también ocupó responsabilidades dentro de la Fiscalía enfrenta imputaciones por presunta desaparición forzada, asociación delictuosa y robo de vehículo.

Son acusaciones de enorme gravedad, pero continúan siendo presuntos. Ya será un juez quien determine si las pruebas acreditan alguna responsabilidad.

En cuanto a la lectura política, ésta se encuentra en otro terreno, y es que la participación coordinada de la Fiscalía General del Estado con la Secretaría de Defensa, la Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Omar García Harfuch, demuestra que la Federación decidió elevar el tono de su presencia en Baja California.

En ese tablero, la figura de García Harfuch al frente de la SSPC no aporta únicamente el peso institucional de la Federación, sino también un estilo basado en la inteligencia operativa, la precisión quirúrgica y una ejecución fría y pragmática de la seguridad pública. El mensaje es que los cargos, las placas y las antiguas cercanías con el poder ya no funcionan necesariamente como salvoconductos.

Hasta ahora, ese es el mayor valor político del operativo que vino a acalambrar a más de uno, y lo hace en una entidad donde durante años se alimentó la percepción de que ciertos personajes se movían por encima de cualquier consecuencia.

Sin embargo, falta lo esencial, porque la magnitud final del golpe se medirá por la capacidad de las autoridades para sostener sus acusaciones con pruebas y resistir cada recurso de la defensa.

Mientras tanto, desde este miércoles, en más de una oficina pública de Baja California habrá quien escuche el timbre, mire de reojo la puerta y corra a abrir la llave del lavabo.

Y no será precisamente para lavarse las manos, esa costumbre ya la conocen.


Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus