Sin embargo, algo interesante está ocurriendo en Baja California, donde cada vez más mexicanos encuentran razones para construir su futuro de este lado del muro.
Y aunque Estados Unidos conserva su atractivo, Tijuana, la ciudad insignia de esta región. comienza a representar para muchos una versión propia de aquella vieja aspiración, con su propio “sueño tijuanense”.
Los números ayudan a comprenderlo. Según la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, 195 mil 518 personas provenientes de otras entidades llegaron a establecerse en Baja California, prácticamente el doble de las 98 mil 363 que decidieron marcharse.
El saldo migratorio positivo supera las 97 mil personas y confirma que esta región continúa siendo un poderoso imán para quienes buscan comenzar de nuevo.
El escritor mexicano Carlos Fuentes escribió: «No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres».
Y justamente ello resulta pertinente para una ciudad construida precisamente por generaciones de personas que dejaron atrás sus lugares de origen buscando mejores horizontes.
Tijuana tiene esa particularidad, que nos recibe a quienes llegamos con una maleta, con algunas esperanzas y la determinación de encontrar nuestro lugar.
Recapitulando, esta frontera sigue atrayendo a miles de mexicanos, y eso la hace más fuerte, al dejar de ser solamente un estado donde muchos esperaban cruzar hacia Estados Unidos para convertirse, también, en el lugar donde otros decidieron quedarse a perseguir sus propios sueños.