Martes 27 de octubre de 2026
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Entre escobazos y manotazos: Burgueño barre Tijuana mientras Alito arma el sainete en Ensenada

Entre escobazos y manotazos: Burgueño barre Tijuana mientras Alito arma el sainete en Ensenada

Columna de la casa

¡Escobazo parejo!

Dicen que no es más limpio el que más barre, sino el que menos ensucia, aunque semejante sabiduría popular parece no haber llegado a los oídos de ciertos tijuanenses que lo mismo abandonan colchones, ositos de peluche, refrigeradores, escombros y hasta los recuerdos y derechos de pernada de algún matrimonio malogrado, en varios lotes baldíos.

Por eso, el alcalde Ismael Burgueño decidió entrarle al quite y, mediante el programa “Tijuana: Ciudad Limpia”, ha emprendido una batalla contra esos monumentos a la marranería que proliferan por distintos rincones de la ciudad.

Y los números no son poca cosa, con 84 basureros clandestinos atendidos durante su primer año, más de 30 mil metros cúbicos de desechos retirados y trabajos en 318 colonias.

El episodio más reciente ocurrió por los rumbos del bulevar Cucapah, donde los vecinos denunciaron un tiradero; Burgueño instruyó intervenir conforme a la ley y advirtió que las clausuras continuarán.

Al presidente municipal habrá que reconocerle la disposición de agarrar el problema por los cuernos, aunque la verdadera prueba será impedir que los terrenos recuperados vuelvan a convertirse en muladares.

Por lo pronto, el mensaje para los cochinos quedó servido, así que será mejor que no le anden buscando chichis a las culebras.

¡Alito rabioso!

Alejandro Moreno y su botox llegaron a Ensenada con ínfulas de gran arquitecto de la unidad opositora y terminó convertido en protagonista de un sainete callejero.

Al dirigente nacional del RIP, que tiene más enemigos que simpatizantes en una convención sobre los usos del Ácido Hialurónico, se le atravesó un ciudadano con ganas de recordarle que su popularidad no anda precisamente por los cielos.

El ciudadano lo recibió con un rosario de improperios que incluía “ratero”, “Vandalito” y otras lindezas poco habituales en las recepciones diplomáticas.

El legislador caribeño perdió los estribos, repartió empujones y hasta intentó hacerse del teléfono que documentaba semejante exhibición de finura republicana.

Lo verdaderamente histriónico es que Moreno había acudido a visitar a Ernesto Ruffo Appel para explorar una alianza opositora rumbo a 2027, acompañado de Romero Hicks y con Vicente Fox participando a distancia.

Así que una reunión que prometía estrategia política terminó eclipsada por los arranques de un dirigente que parece confundir el debate democrático con ser un auténtico barra brava.

Definitivamente el PRI necesita una sacudida, pero alguien debería explicarle a su dueño que el botox se echa a perder en aquellos que se enojan, porque se les termina arrugando el Astérix de Obélix.

Redacción
Redacción Columnista

Columnista de BCTneus