Lunes 08 de junio de 2026
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TINTA DE LA CASA

LA TRANSFORMACIÓN CON MOTOR ELÉCTRICO: SHEINBAUM PRESENTA EL OLINIA 1
El Olinia 1, presentado este domingo por la presidenta Claudia Sheinbaum, no es solamente un vehículo eléctrico. Se instala en la opinión nacional como un símbolo que integra la aspiración y la apuesta de una administración por generar imagénes comprensibles para la ciudadanía. 

El gobierno a cargo de Claudia Sheinbaum busca que Olinia represente algo más que movilidad, siendo una auténtica señal de transformación tecnológica, de las capacidades nacionales y del interés de la Cuarta Transformación por invertir en la innovación pública. 

El poder simbólico de Olinia está en que encarna la promesa de que México no sólo consuma tecnología, sino que sea plenamente capaz de producirla. 

Es por eso que el discurso de la presidenta este domingo pone el dedo en el renglón de la educación, de la ciencia, del desarrollo de las universidades y los centros de investigación y, no con menos interés, en fortalecer la capacidad de las juventudes de ser creativas. 

No se trata, pues, de únicamente de vender un automóvil desde 150 mil pesos, sino de comunicar que el conocimiento puede convertirse en política industrial.

Ésa es la verdadera aportación de Olinia, que además parte del Plan México y se presenta con un 50% de contenido nacional con la meta de llegar al 75% en el presente sexenio. El dato es relevante porque le da al país soberanía tecnológica y la oportunidad de un desarrollo propio.  

La innovación y el desarrollo de nuevos conocimientos no es un privilegio de grandes corporaciones extranjeras, sino una oportunidad para el Estado Mexicano, en conjunto con instituciones clave como las universidades y los centros de investigación. 

Para Claudia Sheinbaum, académica y especialista en ciencias, el signficado político es evidente. Olinia le permite a su gobierno proyectar ciencia aplicada, electromovilidad, juventud, fomento a la industria nacional y el necesario tránsito hacia energías limpias, como mandatan lineamientos internacionales como la Agenda 2030 de la ONU. 

Los desafíos para Olinia están por venir, ya que la promesa debe sostenerse mediante producción, entregas a partir de 2027 como se planteó, la puesta en marcha de puntos de carga, acciones de mantenimiento y la adopción real por parte de ciudadanía y empresas. Si logra superar esos obstáculos, el valor social de Olinia será considerablemente mayor. 

Es por eso que Olinia es relevante, ya que coloca a la 4T en una nueva etapa que trasciende al discurso y la pone en una posición paralela a la tecnología, a la construcción de símbolos y a la posibilidad de aumentar las capacidades nacionales para abrir la puerta a nuevos proyectos en el futuro inmediato.



NO ES LO MISMO EL ESCRITORIO QUE LA CALLE: EL CASO DE ALFREDO ÁLVAREZ
La aspiración de Alfredo Álvarez Cárdenas por la gubernatura de Baja California el próximo año enfrenta un reto mas grande que cualquier encuesta, y es el de convertirse en un personaje conocido por la ciudadanía y salir del llamado "círculo rojo".

Debido a la trayectoria y formas de Álvarez, ese es probablemente el principal obstáculo que enfrenta.

Durante varios años, construyó una trayectoria como un funcionario público relativamente eficiente, pero la lógica de las campañas "a pie tierra" es totalmente distinta.

Las habilidades administrativas no se convierten en reconocimiento social, y eso es lo que se necesita para competir en elecciones democráticas.

Mientras otros aspirantes han ocupado espacios de representación, encabezado campañas o mantenido una presencia permanente en la conversación pública, Álvarez enfrenta la necesidad de construir una identidad política propia ante amplios sectores de la población.

Y debe hacerlo en muy poco tiempo, tan poco que es probable que no le alcance.

Si eso no fuera suficiente problema, se suma un segundo elemento como son las críticas acumuladas durante su paso por la Secretaría General de Gobierno de Baja California.

No son pocas las voces que cuestionaron sus decisiones, sus estilos de conducción política y formas de interactuar con distintos actores sociales y mediáticos.

No hace tanto los agricultores del Valle de Mexicali señalaron que solo negociaciarían una alternativa a la Ley de Aguas Nacionales si Álvarez se levantaba de la mesa.

No se trata de evaluar si las críticas son justas, ya que es posible que sean exageradas, pero sí, a poco tiempo de las definiciones, sí representan un lastre que será usado por sus rivales no en la oposición panista, priísta o emecista, sino en el propio proceso morenista interno.

Existe además un tercer factor particularmente sensible. Su relación con la prensa, durante su paso por la administración estatal, no fue considerada la mejor. 

Hay quienes recuerdan un episodio que terminó con una periodista de Mexicali teniendo que rendir declaración ante la fiscalía luego de hacer una pregunta en la conferencia semanal que ofrece el Gobierno del Estado.
 
Aunque las interpretaciones sobre el caso son diversas, y no necesariamente implican un mal actuar del Alfredo Álvarez, el tema permanece en la memoria de los periodistas del estado y puede convertirse en un punto de contraste en una elección donde la percepción sobre libertades y derechos también será parte de la discusión.

La paradoja de Alfredo Álvarez es que posee experiencia de gobierno, pero necesita convencer de que puede ser algo más que un funcionario eficiente, y, mientras evalúa cómo hacerlo, el reloj acelera su paso.