Martes 23 de junio de 2026
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TINTA DE LA CASA

MORENA: ARIADNA Y CITLALLI VAN POR EL ORDEN EN EL TERRITORIO
MORENA abrió este lunes la sucesión en los estados para 2027 con dos líneas discursivas que tanto propios como extraños notaron con mucha claridad. Por un lado, Ariadna Montiel puso énfasis en el territorio, la organización de las brigadas y la defensa tanto de la transformación como de la sobernía nacional. Citlalli Hernández, por el otro, puso sobre la mesa las reglas, los compromisos y que se acepte el resultado de las encuestas, sea cual sea. 

Es decir, la primera habló del movimiento en la calle y la segunda, como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, de un movimiento bajo control. 

Mientras son peras o manzanas, el mensaje nacional va hacia la movilización sin que la situación se desborden. Lo que Montiel y Hernández exponen es que quieren que los aspirantes recorran las colonias, encabecen asambleas, toquen puertas y defiendan el proyecto, y, al mismo tiempo, haya cartas compromiso, que se acepten los métodos, respeten la paridad de género y se sometan a filtros para evitar que lleguen al poder perfiles incómodos que dañen al país. 

El morenismo sabe que, dadas las condiciones políticas del día de hoy, el 2027 no solo se triunfará a través de la presencia territorial, sino también de evitar a toda costa rupturas internas y candidaturas que sean vulnerables ante la opinión pública. 

En la conferencia de prensa previa al arranque de los registros, la unidad fue la palabra central. Las dirigentes hablaron de administrar esa unidad, cerrar el paso tanto al dedazo como a candidatos que hagan berrinche después, como ha sucedido históricamente en la política nacional. 

Para el caso bajacaliforniano, el ex gobernador y líder del Partido del Trabajo, Jaime Bonilla, añadió tensiones importantes. Su potura sobre el PT fue directa, habrá alianza con MORENA solo si les conviene. Más de uno no dudo en pensar que esa "conveniencia" es que su candidata única sea la elegida por la coalición. 

Es así que mientras Montiel llama a caminar el territorio y Citlalli pone candados al proceso, el caso de Baja California reitera la importancia de los acuerdos (y los desacuerdos) que se tengan a nivel local. El camino a la sucesión apenas comienza pero estará regido por la capacidad de movilización, el respeto a las reglas, la claridad de las encuestas y, sobre todo, cómo se comporten los aspirantes a partir de ahora.
ASPIRANTES DE LA 4T EN BC INAUGURAN LA LUCHA POR EL PODER EN BC
Lo que quedó claro este lunes de registros de la 4T en Ciudad de México es que la sucesión de Baja California no es un tema de pasillos y rumores políticos, es un tema de aspirantes que se forman en una fila, que se miden entre sí y que enseñan "el colmillo" político. 

La Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, es como muchos sabemos, la antesala real de la candidatura de 2027. Por eso los mensajes de los aspirantes que desfilaron literalmente dijeron más por su tono que por la formalidad. 

El caso de Armando Ayala es el de un aspirante que llegó con credencial de competidor probado. Su discurso fue el de quien presume resultados, procesos internos ganados y experiencia electoral. No buscó confrontar, sino instalar la idea de ser un político experimentado. 

Mientras que el estilo de Jorge Ramos, aspirante por el Partido Verde, fue el de elegir un carril más áspero. Habló de soberanía, pero no solamente como una consigna diplomática, sino como una muestra de control del territorio frente al crimen organizado. Su frase sobre “liberar al pueblo de los criminales” colocó la seguridad en el centro. Algo de lo que el diputado local conoce. 

Alfredo Álvarez fue institucional, un hombre consumado en la política que sabe medir los tiempos. Su mensaje fue breve y apostó por Claudia Sheinbaum, Baja California y el segundo piso de la transformación. No quiso diferenciarse sino alinearse, disciplinarse y brindar confianza. 

El caso de Ismael Burgueño Ruiz mostró lo que ha sido su principal ventaja dentro del proceso interno: ser un hombre de estructura. El presidente municipal con licencia del municipio más poblado del país hizo un llamado a cerrar filas, reconocer a militantes y simpatizantes, y defender MORENA en cada rincón del territorio. 

Montserrat Caballero entró por el PT con el discurso más filoso. Llamó a ese partido “hermano mayor” de MORENA y advirtió que habrá unidad, pero no sobre la dignidad. Su registro fue una forma de cobrar agravios y disputar jerarquías dentro de la alianza. Muy al estilo de la ex alcaldesa de Tijuana. 

Julieta Ramírez apeló al obradorismo y en recorrer casa por casa, puerta por puerta, sin descanso. Su mensaje fue de juventud, servicio y lealtad al credo fundacional. Mientras que Evangelina Moreno apostó por la institucionalidad y la coordinación entre los órdenes de gobierno. 

Así llegaron y los aspirantes unos con estructura, otros con experiencia, otros con ruptura con el sistema actual, otros con la doctrina que años de política les han enseñado. El registro inica la carrera por definir el futuro de Baja California en los próimos años y dependerá de MORENA y sus aliados que la democracia se imponga a la división y al pleito.