¡Enlace copiado!
TINTA DE LA CASA
Sheinbaum llega a su Segundo Informe con resultados y una agenda por todo México
Claudia Sheinbaum llegará este martes 1 de septiembre a su Segundo Informe de Gobierno con una ventaja política difícil de fabricar de un día para otro.
Detrás del mensaje que presentará en Palacio Nacional existe una agenda de resultados que durante los últimos meses ha buscado sostenerse en seguridad, recuperación salarial, vivienda, hospitales, carreteras, trenes y programas sociales.
Palacio Nacional será apenas el punto de partida, ya que después del informe la Presidenta recorrerá las 32 entidades para explicar avances, obras y proyectos específicos de cada región, en una dinámica que pretende sacar la rendición de cuentas del formato estrictamente protocolario y llevarla al territorio, donde los números inevitablemente tendrán que encontrarse con la experiencia cotidiana de la población.
Uno de los datos que tendrá mayor peso será la reducción de 51 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos durante los primeros 22 meses de su administración, acompañada por una disminución de los delitos de alto impacto.
En el terreno económico también existe un argumento relevante, con un salario mínimo que en 2026 alcanza alrededor de 9 mil 582 pesos mensuales y una pobreza laboral ubicada en niveles históricamente bajos.
A esa fotografía se agrega una política social que mantiene las pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad, incorporó el apoyo para mujeres de 60 a 64 años y continúa con becas educativas y programas dirigidos a jóvenes.
En salud, la administración ha inaugurado 32 hospitales desde octubre de 2024, mientras Vivienda para el Bienestar alcanza a cerca de siete millones de personas mediante construcción de casas, entrega de vivienda y reestructuración de créditos.
También está el frente de la infraestructura, donde aparecen puentes, caminos artesanales, trabajos sobre la red carretera federal y una apuesta ferroviaria que ya permitió completar El Insurgente hasta Observatorio y que continúa con nuevas rutas en distintas regiones del país.
El desafío de Sheinbaum será convertir esta suma de cifras en algo más que una presentación estadística, y justamente ahí cobra sentido la gira posterior al informe.
Llevar la rendición de cuentas a los 32 estados significa colocar los resultados frente a quienes reciben una pensión, utilizan una carretera, esperan una vivienda o necesitan un hospital, haciendo que la evaluación salga de Palacio Nacional y ocurra donde cualquier política pública termina adquiriendo su verdadero valor, en la vida diaria de la gente.
Burgueño juega a la unidad y a cuidar la casa
En los procesos internos de Morena suele hablarse mucho de encuestas, estructuras y respaldos, aunque hay una variable menos espectacular que puede terminar pesando bastante en Baja California. Se trata de quién consigue atravesar la competencia sin convertirla en una guerra que después resulte imposible cerrar.
En ese terreno, Ismael Burgueño parece haber entendido algo elemental. La Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación no solamente se disputa acumulando simpatías, sino demostrando capacidad para mantener cohesionado a un movimiento donde inevitablemente existen grupos, intereses y proyectos distintos.
Su llamado a cerrar filas podría parecer parte del manual básico de cualquier aspirante, salvo por el momento en que ocurre. Conforme aumenta la intensidad de la contienda interna, hablar de unidad deja de ser únicamente una expresión políticamente correcta y adquiere un sentido estratégico, pues Morena sigue siendo ampliamente competitivo en Baja California, pero una confrontación excesiva puede desgastar hacia dentro lo que electoralmente ha construido hacia fuera.
Burgueño tiene además una circunstancia particular, ya que su paso por la alcaldía de Tijuana le permite presentarse no sólo desde la militancia, sino también desde el ejercicio reciente de gobierno y desde el peso político de la ciudad más poblada del estado. Eso representa una ventaja, aunque también eleva el nivel con el que deberá ser evaluado.
Por eso resulta significativo que durante sus recorridos coloque por delante al proyecto y a la base social antes que la confrontación con otros participantes. No garantiza nada ni sustituye los mecanismos con los que Morena tomará su decisión, pero sí establece una diferencia de tono.
En política interna también se compite demostrando quién puede avanzar sin incendiar el vestidor y Burgueño, hasta ahora, parece apostar justamente por eso, seguir adelante sin dinamitar los puentes que, terminado el proceso, todos volverán a necesitar.