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TINTA DE LA CASA
La triste y lamentable oposición de México
Oscar Wilde escribió que “la experiencia es el nombre que damos a nuestros errores”.
Así que si damos por cierta la sentencia, Alejandro “Alito” Moreno debería poseer a estas alturas un doctorado honoris causa.
Al dirigente nacional del PRI le ha dado por convertir la política exterior en una prolongación de sus pleitos domésticos.
Viajó a Washington para denunciar lo que considera persecución política y llegó al extremo de pedir al Departamento de Estado estadounidense revisar la actuación de tres consejeros del INE, después de que la autoridad electoral ordenara retirar publicaciones suyas por posibles expresiones calumniosas.
La escena es formidable por su contradicción, con un dirigente mexicano que dice defender las instituciones nacionales acude ante una potencia extranjera para inconformarse con las decisiones de una de ellas.
Luego llegó el arranque del proceso electoral de 2027 y Alito apareció en el INE para advertir que Morena pretende “mangonear al árbitro electoral”.
La crítica al poder siempre es legítima, pero el problema comienza cuando quien la pronuncia carga una colección de controversias capaz de distraer hasta al más disciplinado de los oyentes.
Moreno enfrenta además una solicitud de desafuero relacionada con presuntas irregularidades por 83.5 millones de pesos durante su gobierno en Campeche, señalamientos que ha rechazado y atribuido a una persecución política.
Y cuando parecía difícil perfeccionar el cuadro, apareció Tlaxcala.
“Eres una vergüenza para la política de México. No mereces estar en la política. No representas a México”, le gritó un ciudadano durante una gira. Alito volteó, levantó el pulgar y respondió: “Gracias”. Pocas veces tres siglos de decadencia priista habían cabido con tanta eficiencia en una sola palabra.
Pero el PRI no está solo en esta curiosa internacionalización del agravio.
Jorge Romero y una delegación del PAN viajaron a Berlín y Bruselas para denunciar ante interlocutores europeos lo que consideran autoritarismo y penetración del narcotráfico en la política mexicana.
La gira coincidió con el arranque electoral y fue calificada incluso desde las propias filas panistas como “inútil e inoportuna”.
Y muy elitista, podrían coincidir varios.
Uno puede imaginarlos atravesando Bruselas con sus mejores prendas Ferragamo y Prada, como las lucieron en sus fotos, explicándole a Europa las desgracias nacionales mientras en México comienza una elección que se supone deberían disputar aquí, entre ciudadanos.
Decía Talleyrand que en política hay algo peor que un crimen, y es lo de un error.
La oposición mexicana parece empeñada en añadir una tercera categoría, siendo lo de hacer del error una estrategia internacional.
Pero finalmente, ellos no entienden que no entienden.
Chiapas, la prueba del poder bien ejercido de Sheinbaum
“En la vida práctica de las ideas, el poder no es más que el respeto a todas las manifestaciones de la justicia”, escribió José Martí.
La frase adquiere particular sentido en Chiapas, porque pocas entidades mexicanas permiten medir con tanta crudeza para qué sirve realmente el poder cuando se ejerce desde el gobierno.
Como parte de su gira nacional de rendición de cuentas, a la presidenta Claudia Sheinbaum le correspondió acudir a dicho Estado, donde presentó avances de su administración en educación, infraestructura, vivienda, salud, programas sociales y seguridad, en una entidad que durante décadas acumuló rezagos profundos y administraciones incapaces de modificar de fondo sus condiciones sociales.
El desafío sigue siendo enorme, y la realidad es que dos años no bastan para revertir problemas construidos durante generaciones, pero existen resultados que permiten medir hacia dónde se mueve la política federal.
En educación, la Beca Rita Cetina beneficia, de acuerdo con las cifras presentadas por el gobierno federal, a 322 mil estudiantes de primaria y 267 mil de secundaria, mientras otros 190 mil jóvenes de preparatoria reciben la Beca Benito Juárez.
A ello se suma la ampliación de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Comitán para incorporar una Facultad de Medicina.
La infraestructura constituye otro eje. El Tren Interoceánico registra un avance de 94 por ciento hacia Ciudad Hidalgo, mientras avanzan la carretera Palenque-Ocosingo, caminos artesanales, la modernización de Puerto Chiapas y la consolidación del Tren Maya de carga. La inversión federal anunciada para la carretera Palenque-San Cristóbal alcanza ocho mil millones de pesos.
En vivienda, la Federación proyecta 70 mil 500 casas destinadas principalmente a trabajadores que ganan menos de dos salarios mínimos. En salud avanzan el hospital de Palenque y proyectos en San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez, además de la meta de contar con mil 300 consultorios de IMSS-Bienestar antes de finalizar 2026.
La política social también ayuda a explicar la recepción favorable de Sheinbaum en el estado. Unos 500 mil adultos mayores reciben pensión, junto con 117 mil personas con discapacidad y 113 mil mujeres de entre 60 y 64 años.
En temas de seguridad, el gobierno federal reportó una reducción de 64 por ciento en homicidio doloso desde diciembre de 2024 y una disminución de 44 por ciento en delitos de alto impacto desde noviembre del mismo año.
En dos años, las autoridades reportan además 9 mil 949 detenciones, 18.6 toneladas de drogas aseguradas y mil 545 armas de fuego decomisadas.
Sheinbaum llegó a Chiapas con números que permiten hablar de avances reales en un estado que durante demasiado tiempo fue referente nacional de pobreza y abandono.
Precisamente ahí es donde la reflexión de Martí recupera todo su sentido, porque el poder encuentra legitimidad cuando se traduce en justicia concreta.
Y en Chiapas, esa medida no está en la retórica, sino en la capacidad de convertir decisiones públicas en seguridad, educación, salud, caminos y oportunidades para quienes durante generaciones recibieron menos.