¡Enlace copiado!

Elmo Renista

LA RESPUESTA DE ISMAEL BURGUEÑO ANTE LOS VIENTOS Y LAS LLUVIAS
En una ciudad como Tijuana, donde el clima cambia de un momento a otro y representa un reto para sus habitantes, la capacidad de respuesta del gobierno municipal se mide no por los discursos, sino por la rapidez con la que actúa para cuidar a la gente.

Si ponemos en perspectiva las recientes lluvias y ráfagas de viento que alcanzaron hasta los 80 kilómetros por hora y pusieron a prueba a las autoridades, es necesario mencionar que la reacción encabezada por el alcalde Ismael Burgueño Ruiz y el director de Protección Civil Municipal, José Luis Jiménez, fue un ejercicio de prevención y comunicación directa con los ciudadanos.



Desde el primer momento, el alcalde optó por informar de manera inmediata sobre el monitoreo meteorológico, las afectaciones registradas y dar cuenta de las afectaciones a la electricidad, que requirieron gestiones ante la Comisión Federal de Electricidad.

Este tipo de comunicación en tiempo real no solo reduce la incertidumbre social, sino que también fortalece la percepción de un gobierno cercano y atento a las necesidades cotidianas.

Por su parte, Protección Civil Municipal asumió un papel técnico que este tipo de contingencias exige. Jiménez dio seguimiento a las condiciones meteorológicas, al mismo tiempo que difundió recomendaciones claras a la gente para evitar riesgos.

No es demasiado decir que es una labor que, aunque muchas veces pasa desapercibida, resulta esencial para cuidar la vida de la población.



En tiempos de lluvias y vientos, el ayuntamiento de Tijuana se puso a prueba y las situaciones dicen que la pasó. La respuesta de Burgueño mostró coordinación institucional y comunicación oportuna y directa con la gente. Suma de factores que sigue siendo la mejor fórmula para evitar desastres.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA LA EDUCACIÓN EN MÉXICO
La salida de Marx Arriaga de la Secretaría de Educación Pública no es el final de un pleito, sino como una oportunidad política un nuevo rumbo educativo en el país.

Durante casi cinco días, el ahora exdirector de Materiales Educativos permaneció atrincherado cuatro días en su oficina hasta recibir el oficio formal que notificaba su destitución, en un episodio que reflejó que ya había problemas sobre el contenido de los libros de texto y la orientación pedagógica de la llamada Nueva Escuela Mexicana.

Más allá del dramatismo, la salida de Marx y la llegada de Nadie López García permite recuperar la confianza de los padres de familia en los materiales educativos.

Los libros de texto gratuitos son uno de los instrumentos públicos más influyentes del Estado mexicano, pues llegan cada año a millones de estudiantes y moldean la educación en nuestro país.



La controversia en torno a los contenidos, desde errores hasta disputas ideológicas, puso en evidencia que la educación de los niños y jóvenes no puede ser un campo de confrontación política, sino un espacio de libertad y aprendizaje.

Con los conflictos como el de Arriaga, se debilita el sistema educativo y se afectan los contenidos que llegan a los niños y jóvenes.

La llegada de una nueva directora representa, por ello, una oportunidad para mejorar los contenidos y darle más lugar a especialistas en el proceso.

No se trata de eliminar la visión crítica, sino de mejorar los estándares y revisar mejor lo que llega a millones de estudiantes mexicanos.

Por lo tanto, el episodio de Marx Arriaga deja en claro que la educación pública no puede depender de intereses personales, ya que su fortaleza está en la capacidad de corregir, evolucionar y garantizar que los libros de texto contengan conocimiento y no sean espacio para ideologías políticas.