La misión se llevará a cabo a bordo de un cohete Falcon 9, que iniciará su ascenso con el encendido de nueve motores Merlin. Tras superar el punto de máxima presión aerodinámica, conocido como Max Q, la primera etapa se separará para regresar de forma controlada a la Tierra, mientras la segunda etapa continuará su trayecto para desplegar los satélites en órbita terrestre baja. Se espera que el propulsor aterrice de forma vertical en la plataforma autónoma “Of Course I Still Love You”, ubicada en el Océano Pacífico, aproximadamente ocho minutos después del despegue.
Los satélites Starlink tienen como objetivo llevar internet de banda ancha a zonas remotas donde no existe infraestructura tradicional, además de ofrecer baja latencia que permite actividades en tiempo real y servicio en movimiento para aviones, barcos y vehículos. Debido a que la trayectoria del lanzamiento se dirige hacia el sur, habitantes de San Diego y Tijuana podrían observar la estela luminosa del cohete pocos minutos después de las 7:00 de la mañana, siempre que las condiciones climáticas lo permitan, convirtiendo el evento en un espectáculo visible en la región fronteriza