El brote ocurrió a bordo del M/V Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, durante un recorrido de tres semanas entre Ushuaia y las Canary Islands. El barco, que transportaba a más de 100 pasajeros, realizó escalas en la Antártida, las Falkland Islands y otras zonas del Atlántico. Las víctimas mortales fueron identificadas como una pareja originaria de los Países Bajos y un ciudadano alemán, mientras otros pasajeros reciben atención médica en Sudáfrica y Zurich.
De acuerdo con la World Health Organization, el virus detectado corresponde a la variante Andes, considerada la única cepa conocida de hantavirus con capacidad de transmitirse entre personas. Las autoridades creen que el contagio pudo originarse durante una excursión de observación de aves en Argentina, donde el virus circula de manera natural. Aunque el riesgo para el público ha sido catalogado como “extremadamente bajo”, agencias estadounidenses mantienen el monitoreo de pasajeros de varios estados mientras coordinan su regreso seguro.