El político acusó al exgobernador Jaime Bonilla Valdez de haber acercado a los supuestos intermediarios estadounidenses involucrados en el caso de los audios filtrados de la mandataria y anunció que la próxima semana presentará una denuncia de hechos ante la Fiscalía General de la República (FGR) para que el caso sea investigado.
Según explicó en entrevista con Andrés Becerril, de Excélsior, él fue testigo de cómo comenzó a tomar forma esa presunta estrategia y por eso decidió acudir a las autoridades. Su denuncia buscará que la FGR investigue posibles delitos como usurpación de funciones, coacción y extorsión política, violencia política de género, intervención extranjera, asociación delictuosa y una posible conspiración transfronteriza.
La historia, contó, comenzó el 12 de junio, cuando acudió a un restaurante de Tijuana para tratar un asunto agrario. Ahí, dijo, fue presentado con un hombre identificado únicamente como Carlos, quien aseguró ser agente del FBI, y con otra persona llamada Luis Trujillo.
Durante la reunión, aseguró, la conversación cambió rápidamente hacia Marina del Pilar. Le hablaron de sus cuentas bancarias, de los problemas con su visa estadounidense y le dijeron que ya existían grabaciones de conversaciones con la gobernadora. Incluso, afirmó, intentaron convencerlo de utilizar sus contactos para acercarlos a personas cercanas a la presidenta Claudia Sheinbaum, algo que rechazó porque le pareció irregular.
Fue en ese momento cuando, según su relato, escuchó la afirmación que hoy coloca en el centro de su denuncia: que Jaime Bonilla había sido quien acercó a esos supuestos intermediarios con Marina del Pilar para ayudarla con el tema de su visa.