De acuerdo con los reportes, la intervención de las autoridades se originó a partir de una llamada al número de emergencias 911 realizada por la víctima, lo que movilizó a elementos de seguridad hasta el domicilio donde ocurrieron los hechos.
Al llegar al lugar, los agentes procedieron con la detención del luchador. De acuerdo a la información disponible, la víctima presentaba lesiones visibles, principalmente en el rostro y los brazos.
El caso trascendió inicialmente mediante reportes preliminares, sin que en ese momento se emitiera un posicionamiento oficial detallado por parte de las autoridades.
Alberto del Río no es ajeno a controversias legales previas, incluyendo señalamientos de naturaleza similar.